La NBA impuso a principios de este mes una multa de $30 millones a los Clippers, les retiró cinco selecciones de primera ronda del draft y prohibió a Ballmer participar durante un año de las actividades de la liga y del equipo. La franquicia había planteado inicialmente combatir las sanciones, pero el propietario cambió de postura y optó por asumir el castigo sin litigar.
"Estamos comprometidos a dejar atrás este capítulo. Hemos comunicado a la NBA que estamos cumpliendo las sanciones impuestas por la liga, hemos pagado la multa y seguimos adelante", señaló Steve Ballmer, propietario de Los Angeles Clippers, en un comunicado difundido el domingo.
La pesquisa, a cargo del bufete Wachtell, Lipton, Rosen & Katz, determinó que la organización de los Clippers facilitó acuerdos de patrocinio fuera de la cancha entre Leonard y cuatro empresas con vínculos comerciales con el equipo: Aspiration Partners, Boingo Wireless, Daktronics y Lockton Insurance. Según la investigación, el club indujo a esas compañías a firmar contratos con el jugador a cambio de negocios con la franquicia, en lo que la liga describió como un mecanismo para sortear el límite salarial colectivo.
La NBA calificó lo hallado como "un patrón de conducta indebida y múltiples violaciones significativas de las normas por parte de la organización de los Clippers, reincidente en la elusión de las reglas del tope salarial". El informe también concluyó que el equipo cubrió gastos personales de Leonard y sus representantes, y que omitió reportar solicitudes indebidas de ingresos fuera de la cancha gestionadas por Dennis Robertson, entonces agente de negocios del jugador. Leonard, por su parte, recibió una multa individual de $700,000.
La marca supera los $3.5 millones de 2000
La sanción a los Clippers supera con amplitud el máximo anterior en la historia de la liga: los $3.5 millones impuestos a los Minnesota Timberwolves en el año 2000 por infracciones al tope salarial. Ese límite es el mecanismo que la NBA emplea para preservar el equilibrio financiero entre los treinta equipos y evitar que las franquicias con más recursos concentren el talento mediante pagos por fuera de los contratos deportivos.
En su comunicado, Ballmer admitió que persisten discrepancias con parte de las conclusiones del informe, pero evitó profundizar en ellas.
"Aunque aún hay desacuerdos respecto a las conclusiones del informe, no es ahí donde quiero centrarme. Los propietarios de equipos deben apoyar, no distraer", agregó Steve Ballmer, propietario de Los Angeles Clippers.
El empresario, que también dirigió Microsoft antes de adquirir la franquicia angelina, cerró su mensaje con un llamado a la continuidad del proyecto deportivo pese al golpe económico y reputacional. El caso se conoce en una temporada marcada por movimientos de figuras en las principales ligas de Estados Unidos, entre ellos el de Teoscar Hernández con los Dodgers.
"Los desafíos que tenemos por delante son importantes, pero también lo es nuestra determinación. Seguiremos construyendo nuestro equipo e invirtiendo en nuestra comunidad", finalizó Ballmer, quien añadió que confía en competir "al más alto nivel" con la plantilla actual.