El recorrido arrancó en la propia Puerta del Sol y avanzó hacia el Ayuntamiento de Madrid, donde los convocantes reiteraron su exigencia al Gobierno: la aprobación en el Consejo de Ministros del martes de un decreto de vivienda con medidas para intervenir el mercado del alquiler y frenar nuevos desahucios de personas vulnerables. El Sindicato ha bautizado la petición como 'Decreto Maricarmen', en referencia a la anciana desalojada tras 70 años en la misma vivienda.
El paquete reclamado incluye mecanismos estructurales para impedir los desahucios, una reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos que regule los alquileres de temporada y por habitaciones, la congelación de los precios actuales del alquiler y la prórroga con renovación automática de los contratos existentes hasta convertirlos en indefinidos. Los manifestantes también reclamaron a CCOO y UGT que convoquen una huelga general por la vivienda y el coste de la vida si el decreto no sale adelante.
Según el Sindicato, la acampada surgió de forma espontánea al término de la marcha, un gesto que la organización describe como una forma de "escalar la presión hacia el Gobierno". Los acampados aseguran que su intención es permanecer en la plaza hasta que sus peticiones sean atendidas. La Puerta del Sol ya acogió en mayo de 2011 la acampada del movimiento 15-M, que durante semanas convirtió la plaza en foco de protesta ciudadana.
La presión sobre el Ejecutivo se produce después de que Sumar anunciara este sábado que no acudirá al Consejo de Ministros del martes si el decreto de vivienda no incorpora un paquete de medidas realmente efectivas para paliar el problema del acceso a la vivienda. El socio de coalición vincula su presencia en la reunión a que el texto vaya más allá de ajustes puntuales.
"Este país necesita un gran acuerdo en materia de vivienda que impida que ninguna Maricarmen más sea expulsada de su casa y que proteja a los cientos de miles de personas que no llegan a final de mes por culpa de la vivienda", han expuesto desde Sumar.
Uno de los puntos de fricción es la posible inclusión de bonificaciones fiscales a los propietarios, una condición que exige Junts para respaldar el decreto cuando llegue al Congreso de los Diputados. Los partidos a la izquierda del PSOE han rechazado esa vía.
"No valen parches", aseguró este sábado la ministra de Juventud e Infancia de Sumar, Sira Rego.
El episodio se suma a otras controversias recientes sobre vivienda en la capital, como el rechazo del Ayuntamiento de Madrid a incluir la casa de Maricarmen en el programa Reviva por su hipoteca, decisión que había alimentado las críticas de los colectivos de inquilinos antes de la manifestación de este sábado. El texto definitivo del decreto se decidirá el martes en el Consejo de Ministros, donde se sabrá si incorpora las bonificaciones fiscales reclamadas por Junts y si Sumar mantiene su negativa a acudir.


