La cita se desarrolló en un espacio que desde hace años funciona como vitrina de las tradiciones del interior del país y de las comarcas indígenas, un formato que combina la promoción turística con la difusión cultural. Mi Pueblito Interiorano, ubicado en el corregimiento de Ancón, reproduce arquitectónicamente los pueblos del interior panameño y ha servido en otras ocasiones como sede de actividades folclóricas y artesanales.
La mola guna, el arte textil de las mujeres emberá y las prendas tradicionales ngäbe representan tres de las expresiones más reconocidas del patrimonio indígena panameño, cada una con procesos de elaboración y simbolismo propios. La mola, elaborada mediante la técnica de la aplicación inversa, ha sido objeto de reconocimiento internacional y constituye, junto con la pollera, uno de los símbolos textiles más asociados a la identidad nacional.
Panamá reconoce en su ordenamiento la existencia de las comarcas indígenas como divisiones político-administrativas con autonomía relativa: Guna Yala, Emberá-Wounaan y Ngäbe-Buglé son las principales, junto con las de menor extensión de Guna de Madungandí y Guna de Wargandí. Estos territorios agrupan a los pueblos originarios reconocidos, cuya población se concentra mayoritariamente en el occidente del país y en el litoral caribeño.
De la comarca a la pasarela urbana
La participación de diseñadoras en pasarelas de la capital no es un fenómeno nuevo. Desde hace más de una década, la mola guna ha sido incorporada por diseñadores nacionales e internacionales en colecciones de alta costura, un proceso que ha generado debates sobre apropiación cultural y sobre la necesidad de garantizar que las comunidades originarias reciban reconocimiento y beneficio económico directo por el uso de sus técnicas y diseños.
El Congreso General Guna y otras autoridades tradicionales han reclamado en el pasado mecanismos de protección de la propiedad intelectual colectiva sobre la mola. Han argumentado que su comercialización sin consentimiento ni compensación vulnera derechos reconocidos tanto por la legislación panameña como por convenios internacionales relativos a los pueblos indígenas, entre ellos el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por Panamá.
Actividades como la registrada se enmarcan en un esfuerzo por generar espacios de comercialización directa para las artesanas, que habitualmente dependen de intermediarios para colocar sus productos en el mercado urbano. La venta directa reduce esa cadena y permite que el ingreso llegue de manera íntegra a las productoras, un reclamo recurrente de los colectivos textiles indígenas.
La gastronomía tradicional ocupó también un lugar central en la actividad, con presencia de platos representativos de cada región, en línea con el interés por posicionar la cocina indígena como atractivo turístico diferenciado. Iniciativas de exhibición cultural con foco regional se han replicado en ferias como la Feria de las Flores y del Café, en Boquete, o el Festival de la Mejorana, en Guararé, aunque con acento predominantemente campesino más que indígena.
Las exposiciones fotográficas incluidas en el evento buscaron documentar tanto los procesos de elaboración artesanal como la vida cotidiana en las comarcas, un recurso habitual en este tipo de actividades para contextualizar ante el público urbano el origen y el significado de las piezas exhibidas en la pasarela.
El encuentro se produjo en un contexto en el que las comunidades indígenas panameñas continúan reclamando mayor inversión estatal en infraestructura, salud y educación en sus territorios. Las comarcas registran históricamente indicadores de pobreza superiores a la media nacional, una brecha estructural que ha estado presente en las demandas de las autoridades tradicionales frente al Órgano Ejecutivo.
No trascendió si la actividad contó con financiamiento público directo ni si autoridades del sector cultura o de turismo participaron formalmente en su organización. Tampoco se detalló si está prevista una segunda edición de 'Mujeres que tejen identidad' u otras actividades similares en el calendario cultural de la ciudad de Panamá para lo que resta de 2026.