La selección centroamericana, que disputa la fase de grupos con un calendario reducido de cuatro partidos, necesita ahora ganar sus dos compromisos restantes —ante Nicaragua el jueves en Managua y de nuevo frente a Haití el domingo, esta vez en casa— y esperar una combinación de resultados favorables entre el resto de equipos del grupo para mantener con vida sus aspiraciones. El formato otorga solo dos boletos por grupo a los cuartos.
Haití, que por los problemas de seguridad que atraviesa el país disputa sus partidos de local en Kingston, Jamaica, aprovechó la visita costarricense para sumar su segundo triunfo en la competencia y afianzarse en la parte alta de la tabla.
En la conferencia de prensa posterior al encuentro, Batista respondió escuetamente las preguntas de los periodistas. Consultado sobre si continuará en el cargo pese a la seguidilla de resultados adversos, el técnico evitó un pronunciamiento directo y se limitó a señalar que la única forma de salir del bache es "trabajando".
"Tengo toda la fuerza. Confío a muerte en mi trabajo y en el grupo", declaró Fernando Batista, entrenador de la selección de Costa Rica, en rueda de prensa tras la derrota ante Haití.
El estratega argentino, que asumió la dirección técnica de la tricolor en marzo pasado, defendió el proceso deportivo pese al balance de cinco derrotas y un empate en seis partidos, ante Irán, Inglaterra, Colombia, Curazao y el propio Haití, además del empate frente a Jordania.
"Hay cosas que me gustan. Estoy dolido con el resultado. Hay cosas futbolísticas que se han hecho bien, pero cuando perdés ves todo negativo", afirmó Batista.
Batista pidió no computar dentro de su proceso los amistosos de marzo ante Irán y Jordania, alegando que en ese momento apenas conocía a los jugadores, a quienes trató por primera vez, según sus palabras, "en el avión" previo a esos compromisos. Tampoco incluyó los duelos de junio ante Inglaterra y Colombia, que consideró pruebas contra rivales de un nivel para el que, dijo, el equipo costarricense todavía no estaba preparado.
La zozobra rodea a una selección de tradición mundialista en la región: Costa Rica llegó a los cuartos de final del Mundial de Brasil 2014, su mejor actuación histórica, y desde entonces alterna clasificaciones ajustadas con recambios en el banquillo. El presente contrasta con otros protagonistas del área, como los peloteros panameños activos en Grandes Ligas, reflejados en el jonrón de Edmundo Sosa que selló el boleto de los Phillies a la postemporada.
El próximo examen de Costa Rica llegará el jueves en Managua, ante Nicaragua, en un partido que el propio Batista situó en la rutina inmediata al señalar, escuetamente, que "mañana hay que entrenar".
