El proyecto contempla ampliar de cuatro a seis carriles este tramo de la Panamericana, una de las vías de mayor tránsito del país por conectar la capital con el interior. Según el EIA, la Variante Campana no se limitará al viaducto: incluirá también una nueva carretera, un puente elevado sobre Loma Campana y un puente sobre el río Camarón, conformando un trazado alterno que funcionará bajo la modalidad de peaje.
Los conductores que no deseen pagar la tarifa podrán optar por la actual carretera de Loma Campana, que —de acuerdo con el documento ambiental— será rehabilitada para mantenerse como ruta gratuita alternativa. El EIA no precisa el monto del peaje ni el operador que administrará el cobro. Por su longitud y altura, el viaducto se perfila como una de las estructuras de mayor envergadura del proyecto completo de ampliación.
Además de la Variante Campana, el estudio ambiental detalla la construcción de cuatro puentes vehiculares: sobre el río Perequeté, sobre la quebrada Del Pueblo, los puentes gemelos sobre el río Capira y el puente sobre el río Camarón, este último integrado directamente al nuevo trazado. A ello se suman cinco retornos a nivel distribuidos en distintos puntos del corredor y dos retornos a desnivel tipo herradura en el distrito de Capira, orientados a mejorar la seguridad vial y ordenar los movimientos de incorporación de vehículos.
El EIA también contempla un intercambiador en Chicá, concebido para mejorar la conexión de las comunidades aledañas con la Panamericana y optimizar la circulación hacia los poblados que se extienden a lo largo del corredor. Estas estructuras buscan atender el crecimiento del tránsito vehicular en la zona, impulsado tanto por el desarrollo residencial en Panamá Oeste como por el flujo hacia las playas del Pacífico durante temporadas altas.
Para la fase de construcción, el documento detalla obras auxiliares que no formarán parte de la infraestructura permanente. Entre ellas figura una zona de extracción de agregados pétreos y una planta trituradora temporal que producirá los materiales requeridos para las distintas estructuras del proyecto. Según el EIA, esta planta tendrá un área operativa de aproximadamente 2,600 metros cuadrados y un patio de acopio de 1,800 metros cuadrados, además de talleres, oficinas administrativas, una caseta de seguridad, un tanque de almacenamiento de agua, estacionamientos para equipo pesado y vías internas de circulación.
El documento precisa que estas instalaciones funcionarán únicamente durante la etapa constructiva y serán desmontadas una vez concluyan los trabajos, un requisito habitual que Miambiente exige en este tipo de estudios para garantizar la mitigación de impactos ambientales temporales asociados a canteras y plantas de trituración.
Corregimientos y tenencia de la tierra
El EIA ubica las obras en los corregimientos de Feuillet, Capira, Villa Rosario, Villa Carmen y Campana, en los distritos de La Chorrera y Capira, provincia de Panamá Oeste. Según los anexos del estudio relacionados con el régimen de tenencia de la tierra, el proyecto se desarrollará tanto en áreas de servidumbre vial —de dominio público— como en propiedades privadas, lo que podría implicar procesos de negociación o expropiación con residentes de la zona, aunque el documento no detalla montos ni un cronograma específico para esas gestiones.
El Ministerio de Obras Públicas ha señalado que la ampliación del Corredor de las Playas forma parte de su estrategia para incrementar la capacidad de las principales vías que comunican la capital con el interior del país, en un contexto de aumento sostenido del tránsito vehicular durante fines de semana, días festivos y temporadas vacacionales hacia las playas de Panamá Oeste y la costa del Pacífico. De acuerdo con información divulgada por la entidad, ya concluyó el perfilado del lado derecho de los primeros 5.70 kilómetros de la obra, lo que indica que los trabajos preliminares se encuentran en marcha.
El trámite ambiental de proyectos de infraestructura vial de esta escala requiere, conforme a la legislación ambiental vigente, la aprobación de Miambiente antes de iniciar formalmente las obras que aún no cuenten con dicho aval, así como consultas públicas cuando el estudio se clasifica en las categorías de mayor impacto. No se ha informado si el EIA del Corredor de las Playas fue aprobado, se encuentra en evaluación o pendiente de observaciones por parte de la entidad ambiental.
El caso remite a un debate recurrente en la infraestructura panameña reciente: los corredores Norte y Sur, inaugurados en la capital desde finales de los años noventa bajo esquemas concesionados con peaje, evidenciaron tanto la utilidad de las vías de pago para descongestionar el tránsito como las tensiones sobre tarifas y expropiaciones que suelen acompañar este tipo de obras. La Variante Campana reproduce ese modelo de vía de peaje con ruta gratuita alterna.
La ampliación de este corredor se suma a otros proyectos viales impulsados por el Órgano Ejecutivo para descongestionar las rutas de acceso a Panamá Oeste, una de las provincias de mayor crecimiento poblacional del país. En los próximos meses se espera que el MOP entregue mayores precisiones sobre plazos de ejecución, esquema de peaje y avance de las obras en los tramos ya intervenidos, así como el pronunciamiento de Miambiente sobre el estudio presentado.