El barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente a abril sitúa al PSOE en el 36,4% de estimación de voto, lo que supone una ventaja de 12,8 puntos sobre el Partido Popular, que cae al 23,6% y registra su peor resultado en año y medio. La encuesta, publicada bajo la dirección de José Félix Tezanos, también refleja el ascenso de Vox hasta el 14,7%, el mínimo legislativo de Sumar con un 5,8% y la irrupción de SALF —Sociedad Activa Libre y Fuerte— con un 1,7%, su primera aparición en el barómetro oficial.
Por qué importa este barómetro
El CIS es el organismo público de referencia para la medición de la opinión política en España y su barómetro mensual constituye el principal termómetro institucional del estado de la intención de voto. Una brecha de 12,8 puntos entre los dos principales partidos del arco parlamentario es una distancia que, de mantenerse, condiciona las estrategias de alianza, la agenda legislativa y la propia cohesión interna de los grupos. El dato del PP —su peor registro en dieciocho meses según el propio barómetro— llega en un momento en que el partido afronta simultaneamente el desarrollo judicial de los casos Kitchen y Koldo, dos investigaciones que afectan a su estructura orgánica e histórica.
El salto del PSOE: el factor Ormuz
Los analistas consultados por el propio material atribuyen el repunte socialista, en parte, a un efecto de movilización en torno a la crisis del estrecho de Ormuz. Este tipo de fenómeno —conocido en la literatura politológica como rally around the flag, o efecto bandera— se produce cuando una situación de tensión internacional o emergencia percibida genera una concentración de respaldo hacia el gobierno de turno, independientemente de su color político. Su intensidad y duración son, por definición, variables y difíciles de proyectar sobre ciclos electorales largos.
Kitchen y Koldo presionan al PP
El barómetro se publica mientras el PP sostiene el coste reputacional de dos causas judiciales de largo recorrido. El caso Kitchen investiga la presunta utilización de fondos reservados del Ministerio del Interior para espiar al extesorero Luis Bárcenas durante el Gobierno de Mariano Rajoy. El caso Koldo, por su parte, analiza una trama de presuntas comisiones ilegales vinculada a contratos de material sanitario durante la pandemia, con ramificaciones que han alcanzado a cargos del entorno del PSOE y del PP. Ambas causas están sub iudice y ningún tribunal ha dictado sentencia condenatoria firme contra el partido como organización.
Vox sube; Sumar toca fondo
En el espacio a la derecha del PP, Vox escala hasta el 14,7%, lo que consolida su posición como tercera fuerza según esta medición y abre interrogantes sobre si parte del electorado conservador reubica su voto ante el desgaste popular. En el polo opuesto del espectro, Sumar marca su mínimo desde la constitución de la actual legislatura con un 5,8%, una cifra que sitúa a la coalición de izquierda en el umbral de la relevancia aritmética para una eventual mayoría progresista y que alimenta el debate interno sobre su viabilidad como proyecto unitario.
SALF debuta en el barómetro oficial
La novedad cuantitativa del barómetro de abril es la aparición de SALF con un 1,7% de estimación de voto. Es la primera vez que esta formación es recogida de forma explícita en el CIS, lo que no implica per se representación parlamentaria —el umbral legal en España es del 3% sobre votos válidos en cada circunscripción para el reparto de escaños bajo el sistema D'Hondt—, pero sí certifica que ha superado el nivel de presencia mínima para ser medida de forma individualizada por el organismo.
Límites metodológicos y posiciones en liza
El CIS opera bajo la tutela del Gobierno y su director es nombrado por el Consejo de Ministros, circunstancia que lleva a formaciones de la oposición a cuestionar de forma recurrente su metodología de corrección de voto. El organismo aplica un modelo de estimación que corrige la intención de voto directa con variables de recuerdo de voto y probabilidad de participación, lo que puede amplificar o reducir la distancia entre partidos respecto a un sondeo de intención directa. El PSOE, por su parte, tampoco ha emitido declaración institucional recogida en el material disponible.
Qué viene después
El horizonte electoral inmediato en España incluye citas autonómicas y municipales cuyo calendario concreto no consta en el material verificado, pero la tendencia que dibuja este barómetro —si se confirma en mediciones sucesivas— puede alterar los cálculos de investidura, los equilibrios en la negociación presupuestaria y la propia cohesión de los bloques. El efecto de las causas judiciales sobre la intención de voto es históricamente difuso en el corto plazo pero acumulativo: la literatura comparada muestra que el desgaste por escándalos sostenidos en el tiempo erosiona el voto de partido aunque no se produzca condena judicial.


