«Hoy trabajamos en la revisión de detalles técnicos del carro y mañana saldremos a pista. Listo para dar la pelea y, sobre todo, positivo», manifestó Carballeda tras concluir el recorrido de reconocimiento sobre el trazado caribeño. El piloto describió su Mitsubishi Evo VI como un vehículo «legendario», en alusión al historial competitivo del modelo dentro de la categoría.
Panamá estará representada en Barbados por cinco pilotos, una delegación que figura entre las más numerosas del serial en esta fecha. En la categoría GTS Jr., además de Carballeda, competirá la dupla istmeña formada por Alejandro Huerta y Sebastián Guerra. La representación nacional se extiende a la categoría V8, donde correrán John y Jacobo Chocrón a bordo de un Corvette.
La jornada marca el inicio de la segunda etapa de la temporada del certamen, que llega por primera vez a Barbados. La incorporación de Bushy Park amplía el calendario del serial más allá de sus sedes tradicionales del continente.
El GT Challenge de las Américas reúne a pilotos de distintos países en categorías divididas por potencia y tipo de vehículo, con paradas que rotan entre circuitos de la región. La clasificación general se define a lo largo de varias fechas distribuidas en el año, por lo que cada parada aporta puntos determinantes para la posición final de cada competidor.
La práctica libre servía como ajuste final antes de la clasificación y la carrera, sesiones en las que los equipos suelen definir la configuración de neumáticos y suspensión según las condiciones del asfalto y la temperatura ambiente. Para Carballeda, la sesión representaba el primer contacto en velocidad con un trazado inédito para el serial.
El desempeño del piloto se sigue con atención en el ámbito deportivo panameño. Carballeda ha representado al país en competencias internacionales y se coronó en dos ocasiones campeón de la categoría GTS Jr., un antecedente que alimenta las expectativas sobre su actuación en la isla caribeña.
El automovilismo ocupa un lugar secundario dentro de la tradición deportiva panameña, marcada históricamente por el béisbol —el deporte de mayor arraigo nacional— y por el boxeo, disciplina que ha dado al país una nómina de campeones mundiales. Pese a ello, el motorsport ha logrado insertar pilotos nacionales en series regionales gracias a patrocinios privados y al trabajo de equipos técnicos independientes que preparan los vehículos para cada fecha.
La presencia de cinco pilotos panameños en una sola parada refleja la continuidad de esa apuesta. La categoría GTS Jr., en la que corren Carballeda, Huerta y Guerra, agrupa a los competidores más jóvenes del serial, mientras que la V8 de los Chocrón reúne a los vehículos de mayor cilindrada.
La delegación panameña llegó a Barbados con el objetivo declarado de sumar puntos que mejoren la posición del país en la clasificación general. La distribución de esos puntos a lo largo del calendario obliga a los equipos a mantener regularidad de resultados fecha tras fecha.
Concluida la parada de Barbados, la actividad de los pilotos panameños dependerá de la continuidad del calendario del GT Challenge de las Américas, cuyas próximas sedes y fechas quedan sujetas a la programación de la organización del serial regional.