El ataque ocurrió en la calle 32, entre 79 y 81. Una vecina reportó haber escuchado detonaciones de arma de fuego y, poco después, los gritos de una mujer que pedía auxilio, según la información recabada. Los agresores habrían huido en una motocicleta, lo que activó un operativo de la Secretaría de Seguridad Pública en el norte de Mérida.
El hombre lesionado fue trasladado en un vehículo blanco que interceptó a una ambulancia a la altura del Hospital del Faro para solicitar auxilio. El reporte disponible indicaba que se encontraba hospitalizado en terapia intensiva, en condición delicada pero con vida.
Los retenes y revisiones desplegados permitieron a policías estatales ubicar un vehículo blanco con placas foráneas, lo que derivó en la detención de dos personas señaladas como presuntas responsables del hecho. Las autoridades yucatecas confirmaron la captura, mientras la Fiscalía de Quintana Roo informó que continúan las investigaciones para identificar el móvil.
Los antecedentes delictivos atribuidos a “El Marce” corresponden a Cancún, donde la Fiscalía de Quintana Roo lo señaló como presunto líder de un grupo criminal generador de violencia y lo calificó como objetivo prioritario dentro de su Atlas Delictivo. La misma institución había informado con anterioridad sobre una detención del individuo por su probable relación con el narcomenudeo.
El hombre contaba además con una orden de aprehensión por su presunta participación en el homicidio de cuatro hombres. Con base en investigaciones de gabinete, campo y tecnológicas, la Fiscalía de Quintana Roo lo vinculó también con una posible participación en la colocación de mantas en distintos puntos del municipio de Cancún, práctica asociada a disputas entre grupos criminales en la región.
Aunque se presume que el ataque sería un ajuste de cuentas por parte de adversarios en Quintana Roo, esa versión no ha sido confirmada por la autoridad. El patrón —un objetivo prioritario de un atlas delictivo estatal localizado y atacado fuera de su entidad de origen— reproduce dinámicas de desplazamiento de la violencia entre estados que las fiscalías del sureste han documentado en años recientes.
Las causas vinculadas a homicidios múltiples y órdenes de aprehensión contra objetivos prioritarios ocupan de forma recurrente a los tribunales locales, como ilustra el seguimiento judicial de otros expedientes recientes, entre ellos el de la desaparición de Kimberly Moya, que sigue en etapa intermedia.
Las dos personas detenidas permanecen a disposición de las autoridades yucatecas mientras continúan las diligencias para determinar su probable responsabilidad, de acuerdo con lo informado por la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo.