La secuencia se inició con una llamada de auxilio realizada por una de las víctimas antes de morir. Según explicó el portavoz del NYPD, Christopher McTosh, en rueda de prensa, la mujer alertó de que su marido estaba armado y había amenazado con matarlas. "La llamada decía que su marido estaba armado y tenía un historial de enfermedad mental y dijo que las mataría", relató el portavoz, quien confirmó que ambas mujeres ya habían sido asesinadas cuando la patrulla llegó al domicilio.
A su llegada, el sospechoso salió de la vivienda portando un arma de fuego y provocó una pequeña explosión, cuyo origen no ha sido detallado por las autoridades. Pese a las repetidas órdenes de los agentes para que depusiera el arma, el hombre la apuntó contra ellos, lo que desencadenó la respuesta armada de la policía. Ningún oficial resultó herido en el intercambio de disparos, y los cuerpos sin vida de las dos mujeres fueron localizados durante la inspección posterior del interior de la residencia.
McTosh precisó un dato relevante para la investigación: el detenido no tenía antecedentes penales ni constaba registrado por ninguna enfermedad mental en las bases de datos policiales, pese a lo señalado en la llamada de auxilio de la víctima. Ese contraste entre el aviso recibido y los antecedentes oficiales del agresor será previsiblemente uno de los puntos que analice la investigación abierta por el NYPD.
El alcalde Mamdani compareció para confirmar el balance y agradecer la actuación de los agentes. "Durante la respuesta, el sospechoso armado salió de la casa, se negó a obedecer repetidas órdenes de soltar su arma y la apuntó hacia los oficiales que acudían (.) Trágicamente, dos mujeres fueron encontradas muertas", declaró en su comunicado oficial, en el que también destacó el valor y la rápida actuación de la policía. La administración municipal aseguró mantener contacto estrecho con las fuerzas del orden mientras continúa el esclarecimiento de los hechos.
El suceso se produjo apenas un día después de que un niño de 12 años muriera baleado en el barrio del Bronx mientras circulaba en bicicleta, según relató el propio Mamdani en redes sociales. El regidor lamentó que "nuestros niños deberían poder andar en bicicleta en un lindo día de verano en su vecindario sin temor a ser baleados" y añadió que "no podemos aceptar esta violencia como algo normal". En ese tiroteo del Bronx, ocurrido el sábado, otras dos personas resultaron heridas y varias fueron detenidas, sin que las autoridades hayan facilitado detalles sobre los cargos o el móvil.
Ambos sucesos, con apenas 24 horas de diferencia, sitúan la seguridad ciudadana en el centro de la agenda de Mamdani, investido en enero de 2026 tras ganar las elecciones municipales de noviembre de 2025. El demócrata ha defendido un modelo de seguridad que combina la actuación policial con inversión social en los barrios más afectados por la violencia armada, una línea que ha generado tensiones con quienes reclaman reforzar el gasto exclusivamente en efectivos policiales.
Un descenso histórico de homicidios con episodios que reabren el debate
Nueva York arrastra un largo historial en la gestión de la violencia armada. Según los datos que publica el NYPD, los homicidios en la ciudad han descendido de forma sostenida desde los picos de los años noventa, cuando se registraban más de 2.000 asesinatos anuales, hasta cifras muy inferiores en la última década. Aun así, los episodios con armas de fuego concentran la atención política y mediática cada vez que se producen, especialmente cuando afectan a menores o se enmarcan en contextos de violencia machista.
El caso de Rockaways se inscribe en la categoría de crímenes cometidos en el ámbito de la pareja, un fenómeno que las autoridades estadounidenses documentan a través de estadísticas del FBI y de organismos estatales. A diferencia de España —donde rige la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género—, Estados Unidos no cuenta con un marco legal específico unificado equiparable, sino con una regulación fragmentada entre legislación federal y estatal.
El episodio se enmarca también en el debate sobre el control de armas en el estado de Nueva York, donde rige desde 2022 una de las legislaciones más restrictivas del país. Ese marco tuvo que ser revisado tras la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos en el caso New York State Rifle & Pistol Association v. Bruen, que endureció la protección constitucional del derecho a portar armas y obligó a modificar los requisitos estatales para las licencias de porte oculto.
Qué falta por esclarecer
La investigación sobre el tiroteo de Queens permanece abierta. Corresponde ahora determinar con precisión la secuencia de los hechos dentro de la vivienda, el momento exacto de la muerte de las dos mujeres y las circunstancias que llevaron al presunto agresor a enfrentarse a los agentes. El NYPD no ha confirmado si el sospechoso, una vez recuperado de sus heridas, se enfrentará a cargos por doble homicidio ni por la agresión a los oficiales.
Las autoridades tampoco han identificado públicamente a las víctimas ni al detenido, a la espera de completar los trámites forenses y de notificar a los familiares, un procedimiento habitual en la legislación estadounidense antes de hacer pública la identidad de las personas fallecidas en sucesos violentos. La ciudad continúa a la espera de los resultados de la autopsia y del avance de la instrucción policial.


