|
PortadaPanamáDeportesEconomía
MERCADOS PA
Cargando cotizaciones…
Última hora
  1. Contraloría retira a sus funcionarios de las juntas directivas estatales por la norma PEP

Agosto de 2026 fue el mes más cálido a nivel global, según Copernicus

El servicio europeo reportó una temperatura media de 16.96°C, por encima del récord previo de julio de 2023, con olas de calor marino en el Atlántico y el Pacífico tropical

Por Redacción de El Hemiciclo· · Actualizado:
4 min de lectura
Comentarios

El servicio de cambio climático Copernicus, del programa espacial europeo con sede en Bonn, Alemania, anunció este jueves 10 de septiembre que agosto pasado fue el mes más caluroso a nivel global desde que existen registros instrumentales, con una temperatura media del aire en superficie de 16.96°C. La cifra superó los 16.95°C de julio de 2023, que ostentaba hasta ahora el récord, y coincidió con el verano boreal más cálido documentado en Europa occidental.

Según Copernicus, la temperatura de agosto se ubicó 0.85°C por encima de la media del período de referencia 1991-2020 y 1.65°C por encima de las estimaciones para la era preindustrial. Con ello, el mes volvió a superar el umbral de 1.5°C de calentamiento respecto a niveles preindustriales, algo que no ocurría desde noviembre del año pasado y que constituye una referencia central del Acuerdo de París de 2015, el marco internacional que fija ese límite como frontera de seguridad climática, ratificado también por Panamá.

El verano boreal —junio, julio y agosto en el hemisferio norte— cerró en Europa occidental como el más cálido registrado, con una anomalía de 2.54°C sobre la media, un salto que superó ampliamente el máximo previo, de 1.98°C, fijado en el verano de 2003, uno de los episodios de calor más letales documentados en el continente europeo. Para el conjunto de Europa, en cambio, el verano de este año ocupó el tercer lugar entre los más calurosos, por detrás de 2022 y 2024, lo que evidencia que el fenómeno no fue uniforme y golpeó con particular intensidad al oeste del continente.

El boletín describe una sucesión de olas de calor que se prolongaron desde mayo, acompañadas de sequía extendida en varias zonas de Europa. Ríos de gran caudal como el Rin, el Danubio y el Vístula descendieron a niveles excepcionalmente bajos a lo largo de todo su curso, una situación que en años recientes ha afectado el transporte fluvial de mercancías y la generación de energía hidroeléctrica en el continente.

El informe también documentó anomalías en los océanos. La temperatura diaria global del agua en superficie llegó a 21.11°C, la más alta jamás medida fuera de las zonas polares. La media mensual de agosto, de 21.07°C, igualó el récord de marzo de 2024, hasta ahora el mes más cálido registrado para la superficie oceánica en general. Las aguas del Atlántico y del Mediterráneo occidental alcanzaron máximas históricas para un mes de agosto, asociadas a fuertes olas de calor marino, mientras que en el Pacífico tropical las temperaturas fueron excepcionalmente elevadas por el fortalecimiento de El Niño, el fenómeno cíclico que altera los patrones de viento y temperatura oceánica cada pocos años y tiene efectos documentados sobre las lluvias y las cosechas en América Central y el istmo panameño.

Samantha Burgess, del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio, entidad que opera el servicio Copernicus, destacó que agosto fue «tanto el agosto más caluroso como el mes más caluroso jamás registrado». Los datos, señaló, «muestran cómo el cambio climático está impulsando extremos tanto en la atmósfera como en los océanos», y advirtió de que las poblaciones, las economías y los ecosistemas de todo el mundo sienten cada vez con mayor intensidad el impacto de estas condiciones.

Un istmo entre dos océanos

Panamá, situado en el istmo centroamericano y bordeado por el mar Caribe y el océano Pacífico, no ha sido ajeno a las variaciones térmicas que documentan los organismos internacionales. El país depende en buena medida del régimen de lluvias que alimenta los lagos Gatún y Alajuela para el funcionamiento del Canal de Panamá, administrado por la ACP, cuya operación se vio afectada en años recientes por episodios de sequía vinculados a El Niño, lo que llevó a la autoridad canalera a imponer restricciones de calado a los buques que transitan la vía interoceánica.

El seguimiento de variables climáticas e hídricas que inciden en la generación eléctrica, la agricultura y el comercio marítimo recae en instituciones nacionales como el Ministerio de Ambiente y la Empresa de Transmisión Eléctrica, mientras el INEC compila la estadística oficial del país. Las anomalías descritas por Copernicus para el hemisferio norte no se traducen automáticamente en cifras nacionales, pero refuerzan la relevancia de estos monitoreos para la planificación hídrica.

El calentamiento global no es un debate nuevo en Panamá. Desde la inauguración de la ampliación del Canal en 2016, la ACP ha señalado en repetidas ocasiones la variabilidad de las lluvias como un factor de riesgo para una vía que depende de agua dulce para el funcionamiento de sus esclusas. La sequía de 2023 y 2024, que obligó a reducir el número de tránsitos diarios de buques, se atribuyó en buena parte a un episodio de El Niño de fuerte intensidad, el mismo fenómeno que Copernicus menciona entre los factores de las anomalías oceánicas registradas en agosto pasado.

El Acuerdo de París establece el compromiso de mantener el aumento de la temperatura global «muy por debajo» de 2°C respecto a niveles preindustriales, con el objetivo de no superar 1.5°C. El hecho de que agosto haya vuelto a rebasar ese umbral no implica todavía un incumplimiento del acuerdo —que se mide en promedios de largo plazo y no en meses aislados—, pero alimenta la discusión técnica sobre el ritmo al que se acerca el planeta a ese límite.

Los científicos del clima insisten en que los récords mensuales sucesivos deben leerse como parte de una tendencia sostenida de calentamiento, cuya atribución a la actividad humana cuenta con amplio respaldo en la literatura científica internacional, y no como hechos aislados. Para países como Panamá, con una economía fuertemente ligada al comercio marítimo y a la disponibilidad de agua dulce, el seguimiento de estos indicadores tiene una traducción directa en la planificación de infraestructura crítica, desde el Canal hasta el sistema eléctrico nacional.

Copernicus prevé continuar publicando sus boletines mensuales con datos comparativos de temperatura atmosférica y oceánica, un insumo que organismos multilaterales, gobiernos y autoridades científicas de la región, incluidas las panameñas, utilizan como referencia para evaluar el comportamiento climático global y sus posibles efectos regionales en los próximos meses.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Internacional →Verstappen afronta Singapur tras ganar en Malasia, un circuito donde nunca ha triunfado
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo