El mando propuesto operaría bajo una dirección operativa común, aunque Vox precisa en el texto que esa coordinación no alteraría la dependencia orgánica ni las competencias propias de cada organismo implicado. La formación argumenta que ambas ciudades autónomas «no pueden ser abandonadas como viene ocurriendo hasta ahora» ni sostenerse con «refuerzos coyunturales», y reclama capacidades «estables, suficientes, coordinadas y susceptibles de intensificarse cuando la situación lo requiera».
La iniciativa llega después de que el Senado aprobara, impulsada por el PP, la investigación de la invasión en Ceuta, en una comisión que indaga en la gestión de la crisis fronteriza del verano. En paralelo sigue abierta la instrucción judicial: la juez que investiga la entrada en Ceuta ha apreciado indicios contra altos cargos y ha vetado informar a sus superiores sobre el curso de las diligencias.
Una proposición no de ley no tiene carácter vinculante: expresa la posición del Pleno o de una comisión e insta al Gobierno a actuar, pero no obliga a legislar. El despliegue de las Fuerzas Armadas en misiones de seguridad interior, además, choca con el marco de la Ley Orgánica de la Defensa Nacional, que reserva la vigilancia de fronteras a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado salvo declaración expresa de apoyo.
Despliegue naval y reglas de enfrentamiento
Entre las medidas concretas, Vox pide el despliegue de las Fuerzas Armadas y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la frontera, con especial atención a la Armada, que considera que debería situarse en la línea fronteriza marítima para «impedir y repeler cualquier nuevo intento de violación» de las fronteras. La formación ya había planteado anteriormente que buques de guerra impidieran la llegada de pateras a las costas españolas.
«La obligación legal y moral de un buque de guerra en caso de encontrar una embarcación en el mar sería rescatar a sus ocupantes», recordó el almirante general Teodoro Esteban López Calderón, entonces jefe de Estado Mayor de la Armada y actual jefe de Estado Mayor de la Defensa.
Vox reclama además «reglas de enfrentamiento claras y acordes a Derecho, que aseguren el éxito de la función encomendada de garantizar la defensa y seguridad de nuestras fronteras, incluida la marítima con la Armada, impidiendo la entrada de inmigrantes ilegales». El texto solicita también el reconocimiento de la Policía, la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas como profesiones de riesgo, y que se dote a los agentes de «todos los medios humanos y materiales» necesarios junto con cobertura jurídica para el ejercicio de sus funciones.
Capacidades diferenciadas por ejército
La proposición detalla medidas específicas para cada rama militar: refuerzo de la vigilancia y capacidad de reacción del Ejército de Tierra en los espacios terrestres de Ceuta y Melilla; potenciación de las Comandancias Navales como «centros de inteligencia marítima local» y nodos de coordinación interinstitucional; y consolidación «prioritaria» de la vigilancia del espacio aéreo del Estrecho y el mar de Alborán por parte del Ejército del Aire y del Espacio.
Para el CNI, el texto plantea aumentar medios humanos, recursos tecnológicos y garantías de protección de su estructura y fuentes. Vox pide asimismo incrementar «de forma inmediata y suficiente» los efectivos policiales dedicados a la filiación e identificación de los extranjeros que acceden «ilegalmente» a ambas ciudades, con el objetivo de agilizar los trámites de devolución, expulsión o retorno.
La iniciativa incorpora también un capítulo laboral para los agentes destinados en la frontera: alojamiento y manutención adecuados, respeto efectivo de descansos, permisos y vacaciones, restitución de los periodos suspendidos y compensaciones económicas. El texto reclama igualmente que se reconozca y haga efectivo el carácter de agente de la autoridad al personal militar desplegado en Ceuta y Melilla en misiones de defensa, seguridad y vigilancia de fronteras.

