El tratado prevé la participación de miembros de ambos Ejecutivos en las reuniones de los gobiernos del otro país. El acuerdo había recibido el aval del Tribunal Constitucional la semana anterior, tras un primer rechazo de la Cámara alta. Pese a ese respaldo del máximo intérprete de la Constitución, el Senado volvió a negarse este martes a convalidarlo, en una votación que enfrentó de nuevo al Gobierno con la mayoría senatorial del PP.
Sánchez abrió su intervención con una disculpa dirigida a Macron por el resultado de la Cámara alta. El jefe del Ejecutivo español insistió en que el acuerdo bilateral, pese al nuevo tropiezo parlamentario, terminará por materializarse, aunque no precisó los pasos concretos que baraja su Gobierno para superar el bloqueo.
Macron, por su parte, optó por rebajar la tensión del episodio. El presidente francés afirmó que respeta la decisión adoptada por el Senado español, aunque expresó que lamenta el desenlace de la votación.
«Es más un contratiempo que un drama», declaró Emmanuel Macron, presidente de Francia, en su comparecencia junto a Pedro Sánchez en La Moncloa.
El pronunciamiento del Constitucional a favor del tratado no impidió que la Cámara alta reiterara su rechazo. El mecanismo de participación cruzada de ministros en los consejos de gobierno de ambos países, eje del acuerdo, queda así de nuevo bloqueado en el plano parlamentario español pese a contar con el visto bueno del órgano de garantías. El Senado, donde el PP dispone de mayoría absoluta desde las elecciones de julio de 2023, ha ejercido su capacidad de veto sobre iniciativas del Gobierno en distintas ocasiones a lo largo de la legislatura.
La visita de Estado de Macron a Madrid, concebida como un gesto de refuerzo de la relación bilateral, se vio marcada así por un episodio de política interna española que se proyecta sobre la agenda exterior de ambos gobiernos. El tratado de amistad franco-español bebe del modelo de otros acuerdos de vecindad europeos, como el tratado del Elíseo que Francia y Alemania firmaron en 1963 y renovaron en Aquisgrán en 2019 para institucionalizar la cooperación entre sus gobiernos.
El encuentro en La Moncloa se produjo mientras el Ejecutivo de Sánchez afronta frentes abiertos en el plano interno, desde la vivienda —con el debate sobre el ahorro fiscal de 500 euros para inquilinos en zonas tensionadas— hasta las relaciones con las comunidades autónomas. Sánchez reiteró su compromiso de que el tratado de amistad acabará entrando en vigor pese al nuevo rechazo senatorial.

