Ambos se reunieron en el aeropuerto de la capital emiratí, en un encuentro de alrededor de una hora en el que Netanyahu reclamó al jeque "apoyo moral", según Canal 12. La información que el primer ministro busca desmentir fue publicada por el diario israelí Haaretz, que sostuvo que Abu Dabi transmitió a Netanyahu una advertencia sobre un ataque inminente antes de que la milicia islamista irrumpiera en el sur de Israel.
El asalto del 7 de octubre de 2023 dejó alrededor de 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según las autoridades israelíes. Desde entonces, la gestión de aquella jornada por parte del Gobierno y de los servicios de inteligencia ha sido objeto de un intenso debate político en Israel, con la oposición y familiares de víctimas reclamando una comisión de investigación independiente sobre los fallos de alerta y de respuesta militar.
Que Netanyahu se desplazara en persona hasta la capital emiratí para pedir un desmentido, en lugar de gestionarlo por la vía diplomática habitual, apunta a la sensibilidad de la controversia. El primer ministro ha sostenido desde 2023 que ni él ni su Gobierno disponían de información concreta que permitiera anticipar el alcance del ataque de Hamás, de modo que cualquier indicio de una advertencia previa desatendida choca frontalmente con esa versión.
Los Emiratos Árabes Unidos normalizaron relaciones con Israel en 2020 mediante los Acuerdos de Abraham, impulsados por la Administración de Donald Trump, que también incluyeron a Baréin y, después, a Marruecos y Sudán. Fue el primer reconocimiento israelí por un país árabe del Golfo y desde entonces ambos Estados mantienen cooperación en inteligencia y seguridad regional frente a Irán, un eje que Netanyahu ha presentado reiteradamente como activo estratégico.
El episodio se suma a los frentes abiertos que Israel afronta en la región, entre ellos Gaza y Yemen, donde la ONU ha advertido de recortes y trabas hutíes a la ayuda humanitaria. El precedente de una filtración incómoda no es nuevo para Netanyahu: la comisión Agranat, creada tras la guerra del Yom Kipur de 1973, marcó el modelo israelí de examen público de los fallos de inteligencia ante un ataque por sorpresa, una fórmula que la oposición reclama replicar desde el 7-O.
El destino del desmentido depende ahora de Abu Dabi, que hasta la fecha no ha confirmado ni negado públicamente la versión de Haaretz. Netanyahu regresó a Israel tras la reunión de aproximadamente una hora en el aeropuerto de la capital emiratí.



