Del total proyectado, el 77,8 %, unos $21,43 billones, provendría de ingresos corrientes, mientras que el 22,2 % restante, cerca de $6,11 billones, correspondería a otros ingresos, principalmente rendimientos financieros. El grueso de los recursos, $25,93 billones —el 94,2 % del total—, se destinaría a inversión.
Otros $964.000 millones quedarían reservados para ahorro, repartidos entre el Fondo de Ahorro y Estabilización y el Fondo Nacional de Pensiones de las Entidades Territoriales, mientras que $643.000 millones se asignarían a gastos de administración y al Sistema de Seguimiento, Evaluación y Control.
La inversión se repartiría en varios rubros: $7,28 billones para asignación regional, $5,37 billones para asignaciones directas a las entidades territoriales, $3,21 billones para inversión local y $2,14 billones para ciencia, tecnología e innovación. La asignación para la paz concentraría $7,59 billones, el rubro individual más alto del proyecto.
El documento incorpora recursos específicos para la recuperación de las zonas golpeadas por el terremoto del 10 de agosto de 2026, con inversiones en infraestructura vial, servicios públicos, vivienda e instalaciones comunitarias que deberán incluir criterios de gestión del riesgo de desastres. El proyecto plantea además articular el uso de las regalías con la política de seguridad energética y con criterios de protección ambiental y social en los territorios donde se extraen los recursos.
El Ministerio de Hacienda señaló que la iniciativa busca armonizar el aprovechamiento de los recursos naturales no renovables con la protección ambiental y social. En su argumentación, el ministerio resumió así el objetivo del presupuesto:
"Concentrar los recursos en proyectos estratégicos de inversión para el desarrollo territorial", según el Ministerio de Hacienda y Crédito Público.
El Sistema General de Regalías fue creado por el Acto Legislativo 05 de 2011, durante el gobierno de Juan Manuel Santos, que reformó la distribución de los ingresos por explotación de recursos naturales no renovables entre departamentos y municipios para reducir las disparidades que generaba el esquema anterior, concentrado en los territorios productores. Desde entonces el presupuesto de regalías se tramita por bienios, en paralelo al Presupuesto General de la Nación para la misma vigencia.
La ponencia deberá surtir su trámite en las comisiones económicas del Congreso antes de llegar a plenaria. El proyecto proyecta así para 2027-2028 un monto equivalente al 1,4 % del PIB, una décima por debajo del 1,5 % que representaron las regalías en el bienio anterior, según el Ministerio de Hacienda.
