El flujo se concentra de manera abrumadora en cinco ciudades. Bogotá lideró con 7.320 viajeros por tratamiento médico entre enero y agosto, el 34,8% del total nacional; Cali le siguió con 5.889 visitantes, el 28%; y Medellín con 4.737, el 22,5%. Barranquilla, con 867 viajeros, y Cartagena, con 590, completan un grupo que reunió el 92,2% de los ingresos por este motivo.
La oferta que atrae a estos pacientes cubre un espectro amplio de especialidades: oncología, cardiología, fertilidad, cirugía bariátrica, oftalmología, odontología, cirugía plástica y reconstructiva y exámenes médicos integrales. A ello se suma una infraestructura hospitalaria especializada capaz de atender procedimientos de mediana y alta complejidad, con una relación de costos competitiva frente a otros destinos de la región.
Según la Encuesta de Visitantes Internacionales del DANE, cada viajero que ingresa al país por motivos médicos gasta en promedio más de US$3.200 por viaje, monto que incluye alojamiento, transporte, alimentación y actividades complementarias. Una parte de estos visitantes viaja acompañada, lo que amplía el efecto económico sobre las ciudades receptoras y sus cadenas de servicios turísticos.
Para Anato, el desafío no se limita a atender a un paciente durante un procedimiento puntual, sino a construir una cadena de valor que lo acompañe en todas las etapas de su viaje.
"No se trata únicamente de recibir a un viajero para un procedimiento o tratamiento, sino de contar con toda una cadena capaz de acompañarlo antes, durante y después de su estadía, articulando alojamiento, transporte, gastronomía, naturaleza y experiencias que aporten a su recuperación y bienestar. Ahí las agencias de viajes tienen un papel fundamental como articuladoras de esa experiencia", señaló Paula Cortés Calle, presidenta ejecutiva de Anato.
La gremial sostiene que la ventaja competitiva del país no reside en un único factor, sino en la combinación de talento humano especializado, conectividad aérea, infraestructura turística consolidada, biodiversidad y una oferta variada de experiencias de descanso y contacto con la naturaleza.
"El reto es seguir articulando al sector salud, al turismo, a los destinos y a los empresarios para construir una oferta cada vez más confiable, organizada y visible internacionalmente. Colombia tiene la posibilidad de diferenciarse ofreciendo algo que pocos destinos pueden reunir en un mismo viaje: servicios especializados, conectividad, naturaleza, cultura y experiencias que contribuyan al bienestar integral del visitante", subrayó Cortés Calle.
El repunte del turismo médico coincide con un año en que la actividad turística nacional ha convivido con episodios como el regreso a clases en zonas golpeadas por movimientos sísmicos, según reportó el Gobierno en el avance del regreso a las aulas en las ciudades afectadas por el terremoto. Anato ubica la consolidación de Colombia como centro regional de salud y bienestar en la articulación sostenida entre el sector salud, los destinos y los empresarios en los próximos periodos de medición.
