El escrutinio, con el 99,18% de las actas computadas y 495.237 de las 499.248 secciones electorales totalizadas por el Tribunal Superior Electoral (TSE), situó a Bolsonaro por delante de Lula por una diferencia de unos 2,5 millones de papeletas, con más de 55 millones de votos. El TSE, máxima autoridad del proceso electoral brasileño, considera ya definitivos estos resultados.
El candidato del PL se impuso en los tres estados con mayor censo del país: Minas Gerais, Río de Janeiro y Sao Paulo. En los dos últimos superó el 50% de los sufragios, con un 53,02% en Río de Janeiro y un 51,93% en Sao Paulo, los más poblados de Brasil y determinantes en cualquier elección nacional.
La participación alcanzó el 78,93% del censo, con un 1,84% de votos en blanco y un 2,93% de papeletas nulas, según el último boletín del TSE. En Brasil el voto es obligatorio para los ciudadanos de entre 18 y 70 años y voluntario a partir de los 16 años.
La familia Bolsonaro gana peso legislativo
Los comicios legislativos celebrados en paralelo reforzaron la presencia de la familia Bolsonaro en las instituciones. Michelle Bolsonaro, exprimera dama y esposa de Jair Bolsonaro, resultó elegida senadora por el Distrito Federal, en Brasilia, con el 29% de los votos. Carlos Bolsonaro, segundo hijo del expresidente, obtuvo un escaño en el Senado por Santa Catarina; Jair Renan Bolsonaro, otro de los hijos, logró un puesto en la Cámara de Diputados por ese mismo estado, y Renato Bolsonaro, hermano del exmandatario, fue proclamado diputado federal por Sao Paulo.
Con estos cargos, el entramado familiar sumaría representación simultánea en el Senado y la Cámara de Diputados, además de la candidatura presidencial que encabeza Flávio Bolsonaro. La formación llega al balotaje tras haber ampliado su bancada en los últimos ciclos electorales.
La segunda vuelta del 25 de octubre enfrentará al candidato del PL con Lula da Silva, que busca un nuevo mandato cuatro años después de haber desplazado a Jair Bolsonaro de la Presidencia en las elecciones de 2022, cuando el entonces presidente perdió por un estrecho margen en segunda vuelta. El desenlace decidirá si Brasil mantiene el rumbo del Gobierno actual o vira hacia el espacio que representa la familia Bolsonaro.
El resultado llega mientras otras democracias afrontan sus propios pulsos electorales: en España, el Partido Popular ha exigido la convocatoria de generales aunque duda de que Sánchez las convoque tras caer los decretos, mientras Sumar reúne este lunes a Más Madrid, IU y Comuns por el Frente Amplio.
El TSE certificará el resultado definitivo de la primera vuelta en los próximos días, antes de la campaña para la segunda ronda del 25 de octubre, cita en la que Brasil elegirá entre la continuidad de Lula da Silva o el relevo que encabezaría Flávio Bolsonaro.


