La princesa de Asturias inició este curso el grado en Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, un paso distinto al recorrido hasta ahora por la heredera al trono, marcado por su formación en el extranjero y su posterior preparación en las Fuerzas Armadas. El cambio de entorno, de la disciplina militar a un campus civil, enmarcó el tono con el que Felipe VI abordó el asunto en un acto dedicado precisamente a la educación superior.
La ceremonia, celebrada en el Campus Muralla del Mar, dio oficialmente el pistoletazo de salida a un curso que afecta a más de dos millones de estudiantes en toda España. El Rey fue recibido por la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant; el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, y el rector de la UPCT, Mathieu Kessler, además de representantes de otras universidades españolas.
Buena parte del discurso se centró en los riesgos informativos que afrontan los estudiantes. Citando a la filósofa Martha Nussbaum, Felipe VI alertó sobre el peligro de formar profesionales técnicamente preparados pero incapaces de pensar por sí mismos, y señaló el fenómeno de las «cámaras de eco», espacios en los que las personas solo reciben contenidos que refuerzan sus propias ideas.
«Vivimos rodeados de información, pero también de un volumen ingente de desinformación», señaló Felipe VI, rey de España, durante el acto de apertura del curso académico en la UPCT.
El monarca vinculó esa reflexión con la inteligencia artificial, a la que definió como una posibilidad extraordinaria siempre que se establezcan límites y criterios éticos para su uso. «La cuestión, por tanto, no es solo qué puede hacer la inteligencia artificial, sino para qué queremos utilizarla», afirmó ante el auditorio.
Felipe VI dedicó otro tramo de su intervención a la tradición investigadora, con Cartagena como escenario simbólico por su vínculo histórico con la ciencia. El Rey evocó la figura de Isaac Peral, inventor del submarino eléctrico, como ejemplo de perseverancia frente a la frustración que acompaña a todo proceso de investigación, y subrayó que detrás de los grandes descubrimientos hay muchas horas de trabajo, estudio y esfuerzo.
La apertura del curso académico es una ceremonia que la Casa del Rey compagina cada año con la agenda institucional de la Corona, presente también en asuntos de seguridad y defensa como el reciente simulacro europeo de colisión aérea con daños nucleares en el que participó España. En Cartagena, el monarca reclamó garantías estructurales para el sistema universitario y una mayor conexión entre universidad, empresa y proyección internacional.
«Para la buena salud de nuestro sistema universitario hacen falta recursos, confianza y autonomía para investigar, enseñar y pensar con libertad», sostuvo Felipe VI en su intervención en Cartagena.



