Un episodio de tensión con la prensa
La aparición de Nasraoui se produce apenas cuatro días después de un momento que centró la atención mediática. El 13 de julio, jornada en la que Lamine Yamal cumplía 19 años, el padre del jugador del FC Barcelona fue grabado visiblemente alterado ante los reporteros, llegando a increpar a una periodista con la frase «¿Qué quieres, que te tire el móvil?», según el material recogido por el propio programa y difundido en redes.
Con un tono considerablemente más sosegado, Nasraoui ha ofrecido ahora su versión y ha explicado el motivo de fondo de su ausencia en Norteamérica: una epilepsia que, según sus palabras, le obliga a medicarse a diario y a extremar las precauciones.
El diagnóstico que revela el padre
«Soy epiléptico. Tengo que tomarme bastantes pastillas al día y me puede dar un ataque epiléptico por los nervios y la emoción», declaró Nasraoui en el espacio de televisión. Es la primera vez que el padre del internacional detalla públicamente esta condición como explicación de su ausencia en el Mundial.
Esta información procede, hasta el momento, de una única fuente mediática, por lo que El Hemiciclo la traslada con cautela, a la espera de que el testimonio pueda ser corroborado por el entorno del futbolista o por fuentes independientes.
La epilepsia es un trastorno neurológico caracterizado por crisis derivadas de una actividad eléctrica anómala en el cerebro. Según la Organización Mundial de la Salud, afecta a decenas de millones de personas en el mundo, y el estrés emocional intenso figura entre los desencadenantes descritos habitualmente en la literatura médica, un extremo que da coherencia clínica al relato del padre del jugador.
Por qué se quedó en España
Nasraoui ha justificado con esa condición su decisión de no desplazarse pese a que sí lo hicieron otros miembros del círculo cercano de Lamine Yamal: su pareja, Inés García; su madre, Sheila Ebana; y su hermano pequeño, Keyne. «Hay que pensarse las cosas bien y antes de viajar hay que pensar en mí, en él y en los que están alrededor. Voy a traer problemas; mejor estar en casa y verlo desde aquí», afirmó.
La ausencia había alimentado especulaciones durante semanas, en un torneo en el que la exposición de los familiares de los futbolistas ha sido constante, especialmente en el caso de una de las figuras más mediáticas del combinado nacional. La explicación busca cerrar ese debate, aunque su reaparición tan próxima al roce con la prensa mantiene el foco sobre la gestión mediática de su entorno.
El camino de España hasta la final
El contexto deportivo no es menor. La selección española, dirigida por Luis de la Fuente, alcanzó la final del Mundial de 2026 tras eliminar a Francia por 2-0 y superar después a Inglaterra en la segunda semifinal.
Nasraoui relató que habló con su hijo justo después de la clasificación: «Me ha dicho que está orgulloso. Yo le he dicho: Yo estoy más orgulloso de ti. Gracias, Lamine. Y gracias a todos los que le han ayudado, han aportado y han estado ahí», explicó, en unas palabras que reflejan la dimensión familiar de un torneo que ha catapultado la proyección internacional del delantero azulgrana.
La distancia y el peso emocional
El padre del futbolista reconoció la dificultad de seguir el campeonato lejos de su hijo: «Es muy duro no poder estar ahí, pero me siento orgulloso porque está haciendo un gran trabajo, mostrando de dónde viene y lo que es. Es mucho trabajo y mucho estrés durante la vida, pero ves que lo has superado y hay que estar orgulloso», manifestó, en un tono que contrasta con la tensión mostrada días antes.
Nasraoui se mostró además confiado en las opciones de España de proclamarse campeona.
Un patrón recurrente en el fútbol de élite
La relación entre los entornos familiares de los futbolistas y la prensa ha sido fuente recurrente de tensión en el deporte español. En grandes competiciones —Eurocopas y Mundiales anteriores— la presión sobre el círculo cercano de las estrellas crece de forma paralela a la del propio deportista, con episodios que en ocasiones derivan en aclaraciones públicas posteriores, como el que ahora protagoniza Nasraoui.
Qué puede ocurrir a continuación
A falta de una segunda fuente que corrobore el diagnóstico y a la espera de que el propio Lamine Yamal o su entorno oficial se pronuncien, el foco se trasladará en los próximos días hacia el desenlace deportivo de la final, cuyo resultado marcará la agenda tanto en la sección deportiva como en la del corazón, dado el protagonismo adquirido por la familia del jugador durante todo el torneo.


