El matrimonio entre Cruise y Holmes comenzó en 2005 y se formalizó en noviembre de 2006 en una ceremonia celebrada en un castillo a la que asistieron rostros conocidos de Hollywood, entre ellos Will Smith, Jennifer Lopez y Jim Carrey. Suri había nacido meses antes. La relación se rompió en junio de 2012, cuando Holmes solicitó el divorcio alegando, según los documentos judiciales, «diferencias irreconciliables». El proceso se resolvió en apenas once días, un plazo excepcionalmente breve para un divorcio de alto perfil mediático, y otorgó a la actriz la custodia de la menor.
Cruise se introdujo en la Iglesia de la Cienciología a finales de los años ochenta de la mano de su primera esposa, la actriz Mimi Rogers, y consolidó su vínculo durante la década de 1990. Desde entonces se ha convertido en una de sus figuras públicas más reconocibles, con apariciones en actos institucionales de la organización, como la inauguración de su sede en Madrid en 2004. La entidad, fundada en 1954 por el escritor L. Ron Hubbard, obtuvo en Estados Unidos el estatus de organización religiosa exenta de impuestos en 1993, tras una prolongada disputa con el Servicio de Impuestos Internos (IRS).
Aunque ninguna de las partes ha vinculado explícitamente la ruptura matrimonial con la pertenencia de Cruise a la Cienciología, distintos exmiembros lo han sugerido a lo largo de los años. La actriz Leah Remini, una de las críticas más activas de la organización tras abandonarla, afirmó en una entrevista que Holmes «quería proteger a su hija de la Cienciología».
La práctica de la 'desconexión' y el precedente de Nicole Kidman
El periodista Lawrence Wright documenta en su libro 'Cienciología: Hollywood y la prisión de la fe' testimonios de exmiembros sobre una política interna conocida como «desconexión», mediante la cual la organización recomendaría a sus fieles cortar el contacto con familiares o allegados que hayan abandonado la fe o sean considerados una influencia negativa. La Iglesia de la Cienciología ha negado en repetidas ocasiones que esa práctica constituya una imposición sistemática y la ha descrito como una decisión personal de sus miembros amparada en la libertad religiosa.
El precedente más citado es el del anterior matrimonio de Cruise con Nicole Kidman, del que se divorció en 2001. Los dos hijos adoptados por la pareja, Connor e Isabella, permanecieron vinculados a la Cienciología tras la separación y se distanciaron de su madre, que no continuó en la organización. El documental 'Going Clear', dirigido por Alex Gibney, recoge testimonios según los cuales Kidman nunca habría sido plenamente aceptada dentro de la organización, en parte por su origen católico y por la profesión de su padre, psicólogo, disciplina con la que la Cienciología mantiene una relación históricamente crítica.
Distintos medios informaron en su momento de que Katie Holmes habría recurrido a Kidman durante la tramitación de su divorcio de Cruise. La propia Kidman desmintió esa versión en una entrevista concedida a la revista 'Who': «Nunca hablé con ella. Les deseo lo mejor, pero no he estado involucrada en nada de eso», declaró la actriz.
Según los términos del acuerdo de divorcio, Cruise mantuvo obligaciones económicas relativas a la manutención y educación de Suri hasta su mayoría de edad, compromisos que, de acuerdo con la información disponible, habría cumplido. El vínculo personal entre padre e hija, sin embargo, se fue diluyendo con los años, sin que ni el actor ni su entorno hayan ofrecido declaraciones oficiales al respecto.
Cruise no se ha pronunciado públicamente sobre el cambio de apellido de su hija ni sobre los motivos del distanciamiento, una pauta de silencio que ha mantenido respecto a su vida familiar desde el divorcio de 2012. Suri, por su parte, ha optado por un perfil discreto, alejado de la exposición mediática que rodeó su infancia, cuando era fotografiada de forma constante por la prensa del corazón estadounidense.
Su formalización como Suri Noelle la sitúa junto a otros hijos de celebridades que en los últimos años han optado por modificar su apellido paterno, un gesto que suele interpretarse como una toma de distancia simbólica respecto al legado público de sus progenitores. El asunto reabre, en todo caso, el escrutinio sobre la relación entre la Cienciología y las familias de sus miembros más célebres, sin que se hayan anunciado nuevas declaraciones de ninguna de las partes implicadas.

