La isla, gobernada por el PP, se suma así a la posición ya expresada por Palma e Ibiza frente a los planes del Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente. El Documento de Regulación Aeroportuaria 2027-2031 (DORA III) sí recoge la ampliación de la zona de facturación, mayor superficie en la terminal, más puertas y pasarelas de embarque, más capacidad para el tratamiento de equipajes y más posiciones de estacionamiento de aeronaves en Menorca.
Lo que no figura entre las prioridades del documento es la construcción de una nueva torre física que sustituya a la actual, que arrastra problemas de aluminosis. La reivindicación no es nueva: el pleno del Consell aprobó por unanimidad en febrero de 2023 instar a Aena a paralizar la puesta en marcha de la torre virtual y levantar con carácter urgente una nueva infraestructura.
La petición se reiteró en junio de 2024, y en febrero de este año el pleno volvió a reclamar, también por unanimidad, que la nueva torre se incorporara al DORA 2027-2031 como infraestructura prioritaria y estratégica, acompañada de una auditoría técnica y de seguridad de la torre actual y un calendario de ejecución concreto.
La reunión de Vilafranca con los sindicatos del sector aéreo llegó después de que el presidente del Consell enviara una carta al presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena, para trasladarle el malestar institucional por no haber podido participar en la definición de las actuaciones previstas para el aeropuerto menorquín.
«No podemos entender que se planteen inversiones para aumentar la capacidad del aeropuerto mientras una demanda tan importante para Menorca como es una nueva torre de control física continúa sin respuesta», criticaba el presidente del Consell, Adolfo Vilafranca.
Para Vilafranca, las inversiones deben empezar «por aquello que Menorca necesita», citando también como ejemplo el aparcamiento para residentes. El dirigente insular reclama que la planificación aeroportuaria sea coherente con las políticas que desarrolla la institución para ordenar los flujos turísticos y lograr una llegada de visitantes más equilibrada.
«Desde el Consell Insular estamos haciendo un esfuerzo muy importante hacia un modelo turístico más ordenado y equilibrado. No es coherente que mientras desde el Consell aplicamos herramientas para limitar la entrada de vehículos, Aena aumente la capacidad de entrada a la isla sin tener en cuenta las necesidades de los residentes ni la voluntad de Menorca», apuntaba Vilafranca.
Los representantes sindicales coincidieron con el Consell en que las inversiones de Aena deben «responder a las necesidades reales» de la isla, especialmente en materia de seguridad, condiciones de las infraestructuras, calidad del servicio y conectividad de los residentes, según trasladó el propio presidente tras el encuentro.


