«Vamos a ser sinceros. La mayor parte de la gente que se está manifestando en este momento va a votar la izquierda», ha afirmado Del Val, colaborador de 'La Roca' y 'El Hormiguero', al analizar el impacto que tendría la crisis de la vivienda en un hipotético resultado electoral. El escritor matizó que el problema habitacional «es un problema transversal», que afecta también a los votantes de Vox, aunque considera que la derecha no ha capitalizado el descontento: «Cosa que yo creo que se equivocan, porque deberían».
Del Val fue más allá al señalar qué fuerzas políticas cree que recogerían ese malestar ciudadano. «Seamos verdaderamente honestos. Van a votar a la izquierda, al PSOE o a otros partidos que van a acabar apoyando a Pedro Sánchez. Es el presidente del Gobierno y lleva ocho años. Esta es una cosa que me parece indiscutible», sentenció el comunicador, en la hipótesis de que las manifestaciones por el acceso a la vivienda terminen beneficiando al Ejecutivo en lugar de perjudicarlo.
El rechazo parlamentario a los decretos de vivienda se consumó el jueves con la confluencia de PP, Vox, Junts y UPN en la votación. Horas antes de la sesión, fuentes del Ejecutivo ya advertían de que una derrota en el Congreso podía precipitar una convocatoria de elecciones anticipadas, un escenario que Sánchez estaría valorando en un periodo de reflexión sobre el futuro de la legislatura.
En Moncloa interpretan el bloqueo como una oportunidad para marcar distancia frente a la oposición. «Hay un Ejecutivo que está intentando hacer políticas buenas y valientes para la gente, pero tiene un bloqueo sistemático», señalan fuentes del Gobierno, que añaden: «Tenemos la indignación social de nuestra parte».
Desde el Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo reclamó que Sánchez convoque elecciones sin dilación si decide hacerlo, y aseguró que su partido «está preparado» para un proceso electoral. La posición del líder popular coincide con la de otras voces del espacio conservador que, como Rajoy y González reclaman elecciones en La Toja: «No se puede gobernar», insisten en que la legislatura ha agotado su recorrido.
«Si Sánchez necesita un relato para tapar la corrupción que no conocemos, adelante. ¿Cree que tiene coartada? Ponga fecha», declaró Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular.
El procedimiento está tasado en el artículo 115 de la Constitución, que faculta al presidente del Gobierno a proponer la disolución de las Cortes, y en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, que fija la cita con las urnas entre los 54 días siguientes a la convocatoria. Con ese calendario, si Sánchez disolviera las Cámaras y lo anunciara este lunes, 5 de octubre, las elecciones quedarían fijadas para el domingo 29 de noviembre.
No sería la primera vez que un presidente recurre al adelanto ante un bloqueo parlamentario: Sánchez disolvió las Cortes en febrero de 2019 tras el rechazo de los Presupuestos, con los votos en contra de los independentistas catalanes, y convocó comicios para el 28 de abril de aquel año. El pronóstico de Del Val se inscribe en ese mismo cálculo sobre si el descontento se traduce en voto a la izquierda o a la derecha: «Esta es una cosa que me parece indiscutible», zanjó.

