El litigio por la residencia de Nico se prolonga desde hace años entre Colate y la cantante Paulina Rubio, sin que la última resolución haya cerrado el enfrentamiento. El procedimiento sigue abierto tras la interposición del recurso ante los tribunales de Estados Unidos, donde se ha dirimido hasta ahora la situación del menor.
Colate describió el coste del proceso como elevado tanto en lo económico como en lo personal, y cifró en millones de euros el gasto solo en honorarios de abogados. «Me he tenido que buscar la vida trabajando allí, en México, Argentina…», explicó, en referencia a la necesidad de mantener su actividad profesional mientras afronta los gastos legales.
Uno de los argumentos del recurso tiene que ver con la documentación aportada durante el procedimiento. El empresario sostiene que parte de esos documentos oficiales no fueron tenidos en cuenta por el tribunal al dictar la resolución. «Hay muchos documentos oficiales que se han presentado y que no se han tenido en cuenta», afirmó.
Colate fue más allá al valorar el funcionamiento del sistema judicial estadounidense, al que atribuyó diferencias sustanciales respecto al español. «Los juzgados americanos funcionan de una manera muy distinta», declaró, y añadió que existirían, en su opinión, «mecanismos para influenciar en las decisiones». Se trata de una valoración personal, sin constatación judicial.
En los procedimientos de familia tramitados en Estados Unidos, la voluntad del menor con cierta madurez se pondera por el tribunal, pero no resulta vinculante: el criterio rector es el interés superior del niño, que el juez determina valorando el conjunto de circunstancias. Sobre ese extremo, Colate insistió en que Nico ha trasladado su deseo dentro del procedimiento. «Ha dicho claramente que quiere venir a España», aseguró, aunque la decisión vigente mantiene la residencia del menor en Miami junto a su madre.
El empresario reveló además que la relación con la cantante se limita, desde hace 15 años, a la comunicación por escrito a través de representantes legales. «Las conversaciones entre ambos se hacen a través de correo electrónico y siempre con los abogados en copia», explicó, un dato que ilustra el grado de distanciamiento entre ambos progenitores pese a compartir la crianza del menor.
«Un hijo es lo más importante en tu vida», sentenció Colate, empresario y padre de Nico, al ser preguntado por el coste económico del litigio.
El empresario describió su relación actual con el adolescente en términos afectuosos, definiéndolo como «un niño espectacular con un alma buena, maduro e inteligente» y asegurando que existe entre ambos «un amor enorme». Son palabras que, según su relato, explican su decisión de continuar con la vía judicial pese al resultado desfavorable de la última resolución.
Colate cerró su intervención con una reflexión sobre el recurso y sus expectativas sobre el desenlace. «He recurrido la sentencia, no confío mucho en la justicia, pero confío en la justicia divina», afirmó, antes de concluir: «Es cuestión de tiempo».


