Norris partía desde la posición de privilegio tras superar en la clasificación del sábado a Leclerc, que arrancaba segundo con su Ferrari, en una sesión que dejó a Antonelli en la séptima plaza de la parrilla y relegó a los pilotos españoles: Alonso saldría decimosexto con el Aston Martin y Sainz decimoctavo con el Williams.
El desarrollo de la prueba se vio interrumpido en varias ocasiones. El primer incidente relevante llegó con el abandono de Valtteri Bottas, al que siguió poco después el de su compañero de equipo, Sergio Pérez, que trató sin éxito de alcanzar los boxes antes de que se activara el protocolo de seguridad. El episodio de mayor entidad se produjo hacia la vuelta 56, cuando Oscar Piastri, compañero de Norris en McLaren, tuvo que retirar su monoplaza por un problema en la caja de cambios, lo que obligó a activar de nuevo el coche de seguridad virtual. El australiano rodaba en la zona alta de la clasificación tras un roce previo con Sainz que ya le había restado ritmo.
Ese contacto entre Piastri y Sainz, en las vueltas centrales, condicionó el resultado del español, que llegó a rodar en última posición en varios tramos y no logró recuperar terreno significativo pese a los sucesivos cambios de orden. Alonso protagonizó una carrera igualmente discreta con su Aston Martin, moviéndose en la zona media-baja de la tabla sin opciones reales de puntuar en una jornada en la que ni él ni Sainz capitalizaron las incidencias de otros equipos.
Antonelli, que llegaba a Hungaroring como líder con 204 puntos una semana después de vencer en el Gran Premio de Bélgica, tuvo que pasar por boxes hacia la vuelta 54, cuando su equipo le indicó que resultaba inviable completar la prueba con el juego de neumáticos montado. Tras el cambio a compuestos blandos, el italiano de Mercedes regresó a pista en sexta posición y remontó hacia la zona de podio en las vueltas finales, sin repetir la victoria de Spa-Francorchamps pero sumando puntos que consolidan su ventaja en la general.
La dirección de carrera abrió además una investigación sobre una posible infracción de Leclerc, cuyo detalle no había trascendido. Conforme al reglamento deportivo de la FIA, los comisarios pueden imponer desde una amonestación hasta una penalización en tiempo o en la parrilla de la siguiente cita.
Antonelli afianza su liderato
Según la clasificación previa a esta carrera, Antonelli encabezaba el Mundial con 204 puntos, por delante de Lewis Hamilton, segundo con 159 unidades a los mandos del segundo Ferrari, y de su compañero George Russell, tercero con 154. Leclerc figuraba cuarto, seguido de los McLaren de Norris y Piastri, mientras que Max Verstappen —tetracampeón del mundo— aparecía en séptima posición pese a su trayectoria reciente de dominio. La distancia de más de 40 puntos entre el líder y su inmediato perseguidor ha sido una de las notas dominantes del curso.
El resultado de Hungaroring no altera de forma sustancial el orden del campeonato de pilotos. La superioridad de Mercedes en la parte alta de la tabla contrasta con las expectativas que había generado el cambio de reglamentación técnica, primer punto de inflexión normativo desde el inicio de la temporada 2026.
Ese nuevo marco, aprobado por la FIA con motores híbridos más eficientes y una aerodinámica orientada a favorecer los adelantamientos, había alimentado la expectativa de una redistribución de fuerzas en la parrilla. A la altura de la undécima cita, esa reordenación no se ha materializado en los términos anticipados: ni Aston Martin ni Williams se han situado entre los equipos punteros, lo que ha desplazado las aspiraciones de Alonso y Sainz hacia ejercicios venideros.
El caso de Alonso ilustra la volatilidad histórica de la Fórmula 1: el asturiano conquistó sus dos títulos con Renault en 2005 y 2006 y no vuelve a ganar una carrera desde el Gran Premio de España de 2013, una travesía que refleja cómo la competitividad de un piloto depende estrechamente del rendimiento del monoplaza. Sainz, por su parte, encadena su primera temporada completa en Williams tras su salida de Ferrari, escudería con la que sí logró victorias en las campañas anteriores.
Con esta carrera, la Fórmula 1 encara la segunda mitad de un calendario 2026 que proseguirá con nuevas citas antes de los tramos asiático y americano de la temporada. La próxima oportunidad de recortar distancias para los pilotos rezagados llegará en el siguiente gran premio, cuya celebración figura en el calendario oficial de la FIA; la resolución de la investigación a Leclerc, en cambio, corresponderá a los comisarios de la prueba en las horas posteriores a la bandera a cuadros.

