El aviso llega tras varios días de temperaturas anómalas para septiembre. Ese episodio, sin embargo, mantiene su inercia este martes: la Aemet ha activado avisos por altas temperaturas en Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña, Región de Murcia y la Comunitat Valenciana, donde se esperan máximas que superarán los 35 grados en amplias zonas de los archipiélagos, de la mitad sur y del nordeste peninsular, e incluso los 40 grados en el valle del Guadalquivir, Valencia y Gran Canaria.
La coexistencia de avisos por calor y por lluvia en un mismo día ilustra la brusquedad del cambio de patrón atmosférico. Mientras la mitad sur y el nordeste peninsular, junto a los archipiélagos, siguen bajo la influencia de una masa de aire cálido, el noroeste ya nota la llegada del frente, que dejará cielos nubosos o cubiertos y precipitaciones localmente fuertes y persistentes en Galicia y el oeste del área cantábrica. La agencia estatal ha activado, en paralelo a los avisos térmicos, alertas por lluvia en Asturias y Galicia.
Las noches tampoco dan tregua en las zonas afectadas por el calor. La Aemet prevé noches tropicales, con mínimas por encima de los 20 grados en buena parte de la mitad sur y el nordeste, y que no bajarán de los 25 grados en los litorales mediterráneos y en Canarias. Este fenómeno, cada vez más frecuente en los veranos de la última década según las series de la propia agencia, dificulta la recuperación nocturna del organismo y eleva el riesgo para la salud de las personas más vulnerables.
Según la previsión de la Aemet, el descenso de las temperaturas comienza este martes de forma más acusada en el oeste peninsular, con bajadas que la agencia califica de "notables" en el caso de las máximas en Galicia. Ese enfriamiento se extenderá progresivamente el miércoles al resto del territorio, incluidas las zonas que hoy todavía registran avisos por calor. A partir del jueves se espera un retorno a la estabilidad atmosférica, con una recuperación gradual de las temperaturas que, esta vez, se situarán en valores normales para la época del año.
Un sistema de avisos coordinado con las comunidades
Los avisos meteorológicos de la Aemet se rigen por un sistema de niveles —verde, amarillo, naranja y rojo— que combina la probabilidad de que se produzca un fenómeno adverso con su severidad esperada, y que sirve de referencia para que Protección Civil y los servicios de emergencia autonómicos activen sus propios protocolos. En España, la coordinación entre la agencia estatal, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y las comunidades autónomas en materia de alertas se articula a través del Sistema Nacional de Protección Civil, cuya última gran reforma normativa data de la Ley 17/2015.
Las autoridades sanitarias autonómicas, por su parte, mantienen activados los protocolos de prevención frente a olas de calor mientras persisten los avisos, especialmente dirigidos a personas mayores, menores y trabajadores que desarrollan su actividad al aire libre. Estos protocolos, coordinados por el Ministerio de Sanidad desde 2004 a raíz de la ola de calor de 2003 que causó miles de muertes en Europa, incluyen recomendaciones sobre horarios de exposición solar, hidratación y vigilancia de colectivos vulnerables.
El contraste entre el calor persistente en el sur y el este del país y la llegada de lluvias por el noroeste no es un fenómeno excepcional en la climatología española de principios de otoño, cuando las masas de aire cálido de origen sahariano o subtropical conviven durante días con los primeros frentes atlánticos de la temporada. Este tipo de episodios de lluvias intensas a la entrada de septiembre no son inusuales en la cornisa cantábrica, aunque la intensidad y la brusquedad del contraste térmico con los días previos son los elementos que la Aemet ha destacado en sus avisos de esta semana.
Lo que sí resulta más llamativo, según ha explicado la agencia, es la persistencia del episodio de calor hasta bien entrada la primera semana de septiembre, con valores más propios de pleno verano. Del Campo señaló que el calor irá a menos desde este martes, que en algunos puntos se espera lluvia abundante durante la jornada y que el descenso será más generalizado el miércoles, antes de que el tiempo estable regrese a partir del jueves.
De cara a los próximos días, la atención se centrará en confirmar si la normalización térmica anunciada para el jueves se consolida o si se producen nuevas entradas de aire cálido que retrasen el cambio estacional. La Aemet actualiza sus previsiones a diario y mantiene abierta la posibilidad de modificar los avisos vigentes en función de la evolución del frente atlántico durante las próximas 48 horas.

