Astaiza alcanzó a ser trasladada a un centro asistencial de Popayán tras el ataque, pero falleció por la gravedad de las lesiones. Las autoridades judiciales de la capital del Cauca adelantan las diligencias preliminares para determinar el móvil, sin que hasta el momento se haya establecido una hipótesis oficial ni exista una persona imputada.
Entre las líneas que se investigan figura la de un presunto transfeminicidio, según el registro divulgado por Indepaz. La organización precisó que esa hipótesis no ha sido establecida judicialmente y que corresponde a la investigación en curso confirmarla o descartarla, sin adelantar una calificación del hecho.
Astaiza integraba la colectiva Mariposas Negras, una organización de mujeres trans dedicada a la defensa de derechos y a la lucha contra distintas formas de violencia en el departamento. Se encontraba inscrita como candidata al Consejo Consultivo Departamental de Mujeres del Cauca para el periodo 2026-2029, en el proceso adelantado por la Gobernación del Cauca, y cursaba estudios en la Universidad del Cauca, institución que confirmó su condición de estudiante y publicó varios pronunciamientos rechazando su muerte.
La organización Caribe Afirmativo destacó la labor de denuncia que Astaiza había desarrollado frente a los transfeminicidios, la violencia contra personas LGBT y las agresiones contra trabajadoras sexuales. La entidad pidió a las autoridades que la investigación contemple diferentes hipótesis y permita esclarecer si el homicidio guarda relación con su liderazgo y su activismo.
Sobre Popayán existe una alerta temprana emitida por la Defensoría del Pueblo relacionada con los riesgos que enfrenta la población civil en sectores rurales y urbanos del municipio. Indepaz recordó que en el territorio hacen presencia estructuras armadas como el ELN y el Bloque Occidental Comandante Jacobo Arenas, a través de distintos frentes, junto con organizaciones de carácter local.
El registro de Indepaz ubica a Astaiza como el caso número 111 de líderes, lideresas y defensores de derechos humanos asesinados en Colombia durante 2026. La cifra vuelve a poner en el centro la violencia contra defensores en el país, que se agravó tras la firma del Acuerdo de Paz de La Habana en 2016: desde entonces, Indepaz ha documentado cada año centenares de asesinatos de líderes sociales y firmantes de paz en las regiones donde persiste el conflicto armado.
El caso se suma a otros episodios de violencia que han copado la atención judicial reciente en el país, como el proceso por el homicidio del estudiante de la Universidad de los Andes Jaime Esteban Moreno en Bogotá, en el que la Fiscalía General de la Nación pidió 37,5 años de cárcel para los implicados.
Las autoridades judiciales de Popayán continúan recopilando evidencia sobre el ataque, sin que a la fecha se haya definido si el caso se tramitará bajo la hipótesis de transfeminicidio o bajo otra calificación penal. La determinación del móvil, señaló Indepaz, corresponde a la investigación en curso.
