El episodio combinó tres fenómenos simultáneos que rara vez se presentan con esa intensidad: granizo de tamaño excepcional, vientos huracanados en algunas zonas y una actividad eléctrica que el servicio meteorológico suizo registró en unas 46.000 descargas durante el paso de las tormentas del viernes 28 de agosto. La conjunción de los tres factores explica la extensión de los daños en cuatro cantones del norte del país.
El cantón de Zúrich concentró el balance más grave de la jornada. Según los reportes disponibles, allí resultaron heridas alrededor de 40 personas, entre ellas varios niños, tras el impacto directo de las piedras de granizo. Algunas de las víctimas debieron ser trasladadas a centros médicos para recibir atención, aunque hasta el momento no se ha precisado la gravedad de las lesiones ni si hubo hospitalizaciones prolongadas.
En Schaffhausen, los instrumentos de medición meteorológica registraron rachas de viento de hasta 142 kilómetros por hora, una de las cifras más altas reportadas durante el temporal. Ese tipo de ráfagas suele asociarse con daños estructurales y caída de árboles, tal como se reportó en varios sectores.
Los daños materiales se extendieron a distintas construcciones. En Aarau, capital del cantón de Argovia, el viento arrancó parte del techo de un gimnasio, uno de los incidentes de mayor severidad estructural de la jornada. En el cantón de Solothurn, los organismos de emergencia contabilizaron más de 200 reportes de daños en las horas inmediatamente posteriores al paso de la tormenta, cifra que da cuenta de la extensión geográfica del fenómeno.
El transporte también se vio comprometido. Varias conexiones ferroviarias en las zonas afectadas tuvieron que ser suspendidas de manera temporal como medida de precaución, mientras que el aeropuerto de Zúrich, uno de los principales centros de conexión aérea de Europa central, registró cancelaciones y retrasos debido tanto a las condiciones meteorológicas como a los protocolos de seguridad activados por la intensa actividad eléctrica.
Suiza, un país de topografía alpina, no es ajena a fenómenos convectivos severos durante los meses de verano boreal, cuando el choque entre masas de aire cálido y corrientes más frías favorece la formación de tormentas con granizo de gran tamaño. Las regiones más afectadas en esta ocasión incluyeron sectores de Zúrich, Argovia, Solothurn y Schaffhausen, donde las autoridades comenzaron a evaluar los daños desde las primeras horas del sábado.
Este sábado, con la fase más intensa del fenómeno ya superada, las autoridades y organismos locales suizos continuaban con la evaluación de los daños en las zonas más golpeadas. Según los reportes disponibles, los equipos de emergencia trabajaban en la remoción de árboles caídos y en la revisión de estructuras afectadas, mientras se conocían con mayor precisión los alcances del temporal en cada cantón.
Las imágenes de calles cubiertas de granizo y de estructuras dañadas circularon ampliamente este fin de semana y dieron cuenta de la magnitud del episodio, según los registros difundidos tras la jornada del viernes.
Hasta el momento no se han reportado cifras oficiales consolidadas de pérdidas económicas ni un balance nacional definitivo de heridos, ya que los organismos de cada cantón afectado continúan procesando la información de manera independiente. Tampoco se ha precisado si alguna de las personas atendidas permanece hospitalizada.
De cara a los próximos días, se espera que las autoridades meteorológicas y las administraciones cantonales de Zúrich, Argovia, Solothurn y Schaffhausen entreguen un balance más detallado de los daños materiales conforme avance la evaluación en terreno.
