El texto normativo, publicado el 16 de septiembre en el Boletín Oficial de La Rioja, detalla el desglose presupuestario que sustenta la partida y fija su imputación contable dentro del proyecto de gasto 80.702.3 del ejercicio 2026.
«Se aprueba el gasto correspondiente a la convocatoria por un importe total de ochenta y tres mil, cuatrocientos setenta euros (83.470,00 euros) imputándose con cargo a las aplicaciones presupuestarias que figuran en el cuadro adjunto del proyecto de gasto 80.702.3, del presupuesto de gastos de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente correspondiente al ejercicio 2026», recoge la Resolución 1583/2026.
Las actuaciones subvencionables se agrupan en tres bloques: mejora de hábitats, acondicionamiento de infraestructuras cinegéticas y prevención de daños causados por la fauna silvestre. En el primero se incluyen siembras destinadas a alimentar a las especies silvestres, el mantenimiento de rastrojos y la instalación de complementos alimenticios, medidas orientadas a sostener las poblaciones cinegéticas sin depender en exclusiva de los cultivos colindantes.
El segundo bloque atiende a las infraestructuras físicas de los cotos: colocación de vallados perimetrales, construcción de balsas, apertura de tiraderos, cortaderos y traviesas, además de la construcción de salas de juntas de carne. A ellas se suman las actuaciones específicas para prevenir los daños que las especies cinegéticas ocasionan en cultivos y explotaciones ganaderas, un problema recurrente en las zonas de contacto entre monte y terreno agrícola.
La Dirección General de Biodiversidad mantiene además un listado de municipios con incidencia detectada de daños por conejo, elaborado a partir del seguimiento poblacional de la especie. El nivel de riesgo asignado a cada coto y las medidas de control autorizadas pueden consultarse en la web del Gobierno de La Rioja, en el área de Medio Ambiente, Caza y Pesca, dentro del documento «Autorizaciones excepcionales para el control de conejo».
En cuanto a la caza mayor —corzo, ciervo y jabalí—, la normativa vigente permite una tramitación ágil de permisos: los cazadores pueden solicitar un rececho de corzo con solo dos días de antelación. También se autoriza la caza de las tres especies en terrenos con vegetación arbórea o matorral de más de 50 centímetros, siempre que la superficie sea inferior a cinco hectáreas y esté enclavada entre fincas agrícolas.
La gestión territorial de la caza en La Rioja se apoya en la división en doce comarcas cinegéticas aprobada por la Orden 29/2015, de 23 de junio, que dividió la comunidad en Obarenes, Alto Oja, Tirón, Cárdenas, Santo Domingo, Sierra Central, Logroño, Moncalvillo, Ocón, Leza-Cidacos, Rioja Baja y Sierra Oriental. La distribución busca coordinar terrenos colindantes con características homogéneas del medio y usos agrícolas similares, evitando que la gestión se fragmente coto a coto.
Podrán acceder a las ayudas los titulares de terrenos cinegéticos y los adjudicatarios de los aprovechamientos de los cotos, con un plazo de solicitud de un mes desde la publicación del extracto de la convocatoria en el BOR. La tramitación admite la vía presencial, la telemática a través de la sede electrónica del Gobierno de La Rioja o cualquier otro canal previsto en la normativa de procedimiento administrativo común. La convocatoria se enmarca en una etapa de decisiones autonómicas sobre el mundo rural gallego y riojano, como el reciente pacto entre PP y PSOE para modificar el decreto lingüístico gallego.
Las actuaciones que resulten aprobadas deberán ejecutarse y quedar justificadas con documentación antes del 30 de noviembre de 2026, plazo que marca el cierre del ejercicio de estas subvenciones.


