La Secretaría de Gestión del Riesgo de Cali salió al paso de los mensajes que presentaban la información como una alerta de organismos oficiales y pidió a la ciudadanía no reenviar cadenas sin verificar, remitiéndose únicamente a los canales oficiales del SGC ante cualquier información sobre sismos. La alerta falsa circuló en momentos de creciente atención pública sobre la actividad sísmica registrada en el Chocó durante las últimas semanas, un fenómeno perceptible en Cali y otras zonas del suroccidente colombiano.
El origen de la inquietud se remonta al sismo de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto en San José del Palmar, Chocó. A partir de ese evento, el SGC identificó dos comportamientos sísmicos diferenciados en la región: movimientos entre 70 y 105 kilómetros de profundidad cerca del epicentro original, y una actividad más superficial —entre 30 y 60 kilómetros— en municipios como Sipí, Istmina, Medio San Juan y Litoral del San Juan, con características propias de un enjambre sísmico.
La actividad no se detuvo tras el corte de reporte que el SGC hizo el 31 de agosto. La entidad documentó posteriormente nuevos movimientos en Istmina, entre ellos varios superiores a magnitud 4,0 registrados el 14 de septiembre y otros ocurridos el jueves 18 de septiembre. Este sábado se sumó un nuevo sismo de magnitud 4,6 y 39 kilómetros de profundidad, también en Istmina, que mantiene activa la vigilancia de la zona.
El SGC explicó que un enjambre sísmico consiste en una serie de movimientos ocurridos en una misma área durante un periodo determinado, sin que exista necesariamente un sismo principal que domine la secuencia. A diferencia de las réplicas —cuya frecuencia decrece progresivamente tras un terremoto fuerte—, los sismos de un enjambre pueden variar de manera irregular tanto en magnitud como en frecuencia, y prolongarse por días, semanas o meses antes de disminuir o desaparecer por completo.
La entidad fue enfática en que la sola existencia de este enjambre en el Chocó no permite anticipar si sobrevendrá un sismo de mayor magnitud, ni determinar cuándo podría ocurrir. El SGC reiteró que cualquier mensaje que asegure predecir un terremoto —su fecha, lugar o intensidad— carece de respaldo científico, independientemente de la fuente que lo difunda o de si se presenta como comunicado oficial.
El organismo señaló que mantiene monitoreo permanente sobre la actividad sísmica en el departamento chocoano y que informará cualquier novedad relevante exclusivamente a través de sus canales institucionales. La recomendación para la ciudadanía se mantiene: verificar la información sobre sismos únicamente con el Servicio Geológico Colombiano y las secretarías de gestión del riesgo locales, evitando la propagación de cadenas sin origen verificable, un patrón de rumores no confirmados que ya se ha presentado en otros temas de salud pública, como el desmentido de las sociedades científicas colombianas sobre procedimientos a menores.

