Urtasun señaló que la prioridad no reside en el mecanismo de elección de candidaturas, sino en el propósito común de ambas formaciones. Según defendió, lo más relevante es que Podemos se comprometa a "participar en el esfuerzo" por "revalidar el Gobierno", una fórmula con la que Sumar traslada la pelota al partido morado antes de abrir cualquier negociación de cara a los comicios.
La condición marca la distancia acumulada entre las dos formaciones desde que Podemos abandonó el grupo parlamentario de Sumar en el Congreso, en diciembre de 2023, apenas meses después de las elecciones generales de julio de ese año. Desde entonces, ambas fuerzas han competido por el mismo espacio a la izquierda del PSOE y han protagonizado desencuentros recurrentes sobre el reparto de siglas, la coordinación parlamentaria y el método de designación de candidaturas.
El debate de las primarias ha sido uno de los principales puntos de fricción. Podemos ha reivindicado en distintas ocasiones un proceso de elección abierto entre la militancia como vía para reordenar el espacio, mientras que Sumar ha priorizado el acuerdo político sobre el procedimiento. Al situar el objetivo por delante del método, Urtasun reordena esa discusión y condiciona la mano tendida a un compromiso previo de gobernabilidad.
La ruptura entre ambas formaciones tiene un precedente conocido en la izquierda española: la escisión de Izquierda Unida y el Partido Comunista tras la Transición, o la propia tensión entre IU y Podemos antes de concurrir juntos en la coalición Unidas Podemos en 2016. La fragmentación del voto a la izquierda del PSOE ha condicionado de forma recurrente los resultados de ese bloque y su capacidad para sostener gobiernos de coalición.
El marco en el que se inscribe la exigencia es el de un eventual acuerdo electoral: en el sistema español, las candidaturas conjuntas o coaliciones deben registrarse ante la Junta Electoral Central dentro de los plazos que fija la Ley Orgánica del Régimen Electoral General una vez convocados los comicios. La actual legislatura, iniciada tras las generales de julio de 2023, mantiene abierta la incógnita sobre la fecha de las próximas elecciones.
El movimiento de Sumar llega en plena reorganización del espacio, después de que la formación de Yolanda Díaz haya buscado consolidarse como referencia de la coalición gubernamental. El mensaje de Urtasun deja la iniciativa en manos de Podemos: sin un compromiso explícito con la continuidad del Ejecutivo, no habrá conversación sobre el reparto de candidaturas ni sobre el mecanismo de primarias.

