Según versiones que circulan en medios mexicanos y que no han sido confirmadas oficialmente por la Fiscalía del Estado de México, el presunto agresor habría cambiado su versión de los hechos en más de una ocasión. En un primer momento habría dicho a las autoridades que se presentó en el apartamento para exigir el pago de un préstamo de 300.000 pesos mexicanos. Posteriormente habría ajustado su relato para señalar que en realidad buscaba cobrar una deuda mucho mayor: dólares y cerca de 30 millones de pesos mexicanos en bitcoins, pero que "las cosas salieron de control" y por eso mató a todos.
El caso ha tenido amplia difusión por tratarse de un integrante de una agrupación musical con seguimiento en México y en otros países de la región. Meléndez combinaba su carrera artística con actividades comerciales, entre ellas la administración de propiedades para arriendo turístico junto al ahora detenido, con quien mantenía un vínculo de negocios previo al ataque.
El crimen ocurrió en un apartamento del fraccionamiento Gran Viure, en la Zona Esmeralda de Atizapán de Zaragoza, Estado de México. De acuerdo con las versiones conocidas, cuando Meléndez llegó a su vivienda encontró a Diego Sebastián "N" sentado en la sala, a la espera. Este le habría exigido dinero y, tras una discusión, el músico se habría percatado de que algo grave había ocurrido con el resto de su familia dentro del inmueble. El presunto atacante lo habría sometido, amarrado y amordazado antes de dispararle con un arma de fuego.
Las cámaras de seguridad del edificio habrían registrado el ingreso del sospechoso al ascensor momentos antes del ataque, un elemento que la investigación estaría utilizando como parte del material probatorio. El registro en video fue clave para su identificación y posterior captura, ocurrida menos de 24 horas después del hallazgo de los cuerpos.
Un segundo hombre, identificado como Gerardo "N" y señalado como chofer del principal sospechoso, habría permanecido a la espera afuera del edificio durante el tiempo que duró el ataque. Ambos fueron detenidos por las autoridades mexicanas, según las versiones difundidas por la prensa de ese país.
Uno de los detalles más relevantes de esas versiones es que, tras cometer el homicidio, el presunto responsable habría permanecido dentro del apartamento buscando dinero. Cuando el personal de seguridad del edificio tocó a la puerta, el hombre habría contestado desde adentro que no podía salir, lo que retrasó el ingreso. Los guardias habrían regresado más tarde acompañados de agentes municipales y de personal de la Secretaría de Marina, momento en el cual se hallaron los cuerpos sin vida; para entonces el presunto agresor ya habría escapado.
El único sobreviviente es el hijo menor de la pareja, de seis años, quien logró resguardarse debajo de las cobijas de una habitación mientras ocurría el ataque. Las presuntas declaraciones atribuidas al detenido fueron divulgadas por el periodista Carlos Jiménez a través de su cuenta en la red social X, quien afirmó que el sospechoso "los asesinó, y se quedó a buscar" dinero en la vivienda.
Las autoridades del Estado de México no han confirmado públicamente el móvil económico del crimen ni la validez de las declaraciones atribuidas al detenido, por lo que la investigación permanece abierta. En el marco del sistema penal acusatorio mexicano, corresponde a la Fiscalía determinar si existieron agravantes como la premeditación o la alevosía, dado el número de víctimas y las circunstancias descritas, antes de que el caso avance hacia una eventual etapa de juicio ante un juez de control.
La detención en flagrancia o en las horas inmediatas al hecho es una figura recurrente en la persecución penal mexicana, que permite a la autoridad presentar al imputado ante un juez para la audiencia inicial de imputación de cargos. En este caso, la existencia de registros de video y de un segundo detenido señalado como cómplice serán, según el procedimiento, elementos centrales de la carpeta de investigación.
El homicidio de familias completas por móviles económicos ha marcado episodios de alto impacto en México en los últimos años, un fenómeno que las autoridades federales han asociado tanto a la delincuencia organizada como a conflictos personales y comerciales. La divulgación anticipada de versiones a través de redes sociales, antes de la confirmación oficial, ha sido objeto de cuestionamiento por parte de organismos de justicia que advierten sobre el riesgo de contaminar las investigaciones en curso.
Los próximos pasos dependerán de las diligencias de la Fiscalía del Estado de México, que deberá presentar formalmente los cargos contra los dos detenidos y sustentar el móvil ante la autoridad judicial. Mientras tanto, el hijo sobreviviente quedó bajo el cuidado de familiares, y el caso continúa concentrando la atención de la comunidad musical vinculada al grupo Camilo Séptimo.
