|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

Reino Unido autoriza compartir tecnología del misil Scalp con Ucrania

Londres desbloquea información clasificada para que Francia y Kiev ensamblen misiles de largo alcance en territorio ucraniano, coincidiendo con la visita de Burnham a Kiev

Por Redacción de El Hemiciclo·
4 min de lectura
Comentarios

El Gobierno británico ha autorizado a la compañía europea MBDA a revelar información clasificada sobre los componentes de origen británico del misil de largo alcance Scalp, una decisión que permitirá a Francia y Ucrania avanzar en sus planes para establecer líneas de ensamblaje de este armamento en territorio ucraniano.

La autorización constituye un paso más en la cooperación militar entre Londres, París y Kiev, orientada a reforzar las capacidades de ataque de largo alcance de las Fuerzas Armadas ucranianas. Según ha explicado el Ejecutivo británico, la medida permitirá a MBDA compartir con sus socios franceses y ucranianos la información técnica necesaria sobre la tecnología británica integrada en el misil para que estos puedan continuar con el proyecto de fabricarlo directamente en suelo ucraniano.

El Scalp, versión francesa del británico Storm Shadow, es un sistema de ataque de precisión de largo alcance desarrollado conjuntamente por Francia y Reino Unido a partir de tecnología compartida entre ambos países. Los dos misiles, casi idénticos en diseño y prestaciones, ya han sido suministrados a Ucrania por Londres y París durante la guerra, lo que ha permitido a las fuerzas ucranianas golpear objetivos situados a considerable distancia de la línea del frente. Londres recuerda que Reino Unido fue, en 2023, el primer país en entregar a Ucrania este tipo de armamento de largo alcance, un hito que antecedió a decisiones similares de otros aliados europeos y de Estados Unidos.

La necesidad de la autorización británica responde al carácter conjunto del programa. Aunque el Scalp se produce formalmente para las Fuerzas Armadas francesas, incorpora componentes y tecnologías de origen británico protegidos. Cualquier transferencia de esa tecnología a un tercer país, o su uso para establecer nuevas líneas de producción fuera del territorio franco-británico, requiere por tanto el visto bueno expreso de Londres, en aplicación de la normativa de control de exportación de armamento y tecnología de doble uso vigente en el Reino Unido. La medida desbloquea así uno de los principales obstáculos que impedían trasladar parte del proceso industrial del misil a Ucrania.

Autonomía industrial y el Proyecto Brakestop

El Gobierno de Burnham enmarca la decisión dentro de un objetivo doble: ampliar la capacidad de Ucrania para emplear armas de largo alcance contra objetivos en profundidad y, simultáneamente, incrementar su autonomía industrial de cara a un eventual escenario de menor disponibilidad de suministros occidentales. Kiev y París perseguían desde hacía meses trasladar parte de la producción a suelo ucraniano como vía para reducir la dependencia del suministro exterior y fortalecer su propia base de defensa, golpeada por los bombardeos rusos contra infraestructuras y fábricas.

Reino Unido mantiene además en marcha el denominado Proyecto Brakestop, destinado a desarrollar un arma de ataque terrestre de bajo coste capaz de alcanzar blancos situados a más de 500 kilómetros con una cabeza de guerra de al menos 225 kilos. El programa, gestionado por el Ministerio de Defensa británico, ya ha superado sus primeras pruebas de vuelo. Londres seleccionó a las compañías MBDA UK, MGI Engineering y Rotron Aerospace de entre 27 propuestas presentadas por la industria de defensa, y cada una ha recibido contratos de alrededor de 17,5 millones de euros para continuar el desarrollo y producir 15 sistemas mejorados, junto con lanzadores y vehículos de apoyo.

El objetivo fijado por el Gobierno británico contempla un coste unitario cercano a las 467.000 euros por unidad, sin incluir la cabeza de guerra, y una capacidad industrial mínima de 20 armas mensuales, cifras que sitúan a Brakestop como un intento de abaratar y acelerar la producción frente a los sistemas de misiles de largo alcance convencionales, considerablemente más caros y con cadenas de producción más lentas.

El refuerzo de las capacidades ucranianas ha marcado la primera salida al extranjero de Andy Burnham desde su llegada a Downing Street. El primer ministro tiene previsto reunirse en la capital ucraniana con el presidente Volodímir Zelenski y copresidir su primera reunión de la Coalición de Voluntarios, el grupo internacional encabezado por Reino Unido y Francia que coordina el apoyo militar a Ucrania y el diseño de futuras garantías de seguridad para el país.

La Coalición de Voluntarios, integrada por una treintena de países europeos y aliados, ha servido como foro paralelo a la OTAN para articular compromisos de defensa a largo plazo con Kiev, ante la incertidumbre sobre la disposición de Estados Unidos a mantener su nivel de implicación militar directa en el conflicto. Francia y Reino Unido, como potencias nucleares europeas y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, han asumido el liderazgo de esta iniciativa.

El anuncio se produce en un contexto de negociaciones internacionales sobre el futuro del conflicto que continúan sin resultado definitivo, mientras Rusia mantiene su ofensiva en el este de Ucrania y ambos bandos sostienen posiciones alejadas sobre las condiciones para un alto el fuego.

La decisión de Londres se inscribe en un historial de gestos similares desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, cuando Reino Unido, bajo gobiernos conservadores primero y laboristas después, ha mantenido una posición favorable a ampliar progresivamente el tipo y alcance del armamento entregado a Ucrania, en ocasiones por delante de otros socios europeos más cautelosos ante el riesgo de escalada con Moscú.

A partir de ahora, la atención se centrará en los plazos concretos que manejen Francia y Ucrania para establecer las primeras líneas de ensamblaje en territorio ucraniano, un proceso que previsiblemente requerirá meses de preparación logística e industrial en un país que continúa bajo ataques aéreos rusos frecuentes, así como en los resultados de la reunión de la Coalición de Voluntarios en Kiev, de la que podrían derivarse nuevos anuncios sobre garantías de seguridad a medio plazo para Ucrania.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Internacional →Italia aprueba la reforma electoral de Meloni y se acerca a elecciones anticipadas
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo