"En salud ya dejamos de anunciar y empezamos a hacer lo que me gusta a mí: ejecutar, resolver", afirmó el mandatario durante la intervención, en la que insistió en que su gobierno abandonó la etapa de diagnósticos para pasar a la ejecución directa sobre los casos represados en el sistema.
El jefe de Estado detalló que la cifra de 1.069.196 usuarios con atenciones pendientes se divide en más de 700.000 personas que esperan la entrega de medicamentos y más de 300.000 que aguardan procedimientos médicos. Entre los casos citó a pacientes con cáncer, trasplantes, VIH, enfermedades huérfanas, patologías cardiovasculares, renales, respiratorias y de salud mental, además de mujeres gestantes en control prenatal.
Al cuestionar el funcionamiento del sistema, De La Espriella fue tajante: "Eso no es un sistema. Eso es un abandono con formulario", dijo, en referencia a la magnitud de los reclamos recibidos por la Superintendencia de Salud en los primeros siete meses del año.
El plan de choque, según explicó el mandatario, contempla un seguimiento individual de cada caso, desde la identificación de la necesidad hasta la verificación de que el medicamento fue entregado o el procedimiento realizado. Puso como ejemplos a una madre gestante sin el insumo necesario para su control prenatal, a un paciente oncológico con un ciclo de tratamiento aplazado, a una persona con VIH sin antirretrovirales y a un enfermo renal en espera de un procedimiento asociado a su tratamiento. "Eso es el plan de choque. No es una reforma abstracta", sostuvo.
Compra de cartera con la ADRES
Como parte de la estrategia, el presidente anunció un mecanismo extraordinario de compra de cartera a través de la ADRES, con cero interés y un año de gracia, junto con giro directo a prestadores y proveedores vinculados a la red del plan. No obstante, advirtió que esos recursos estarán sujetos a controles: "No es un cheque en blanco", dijo, y precisó que el Gobierno no pagará dos veces una misma obligación ni reconocerá servicios ya cancelados previamente.
El mandatario pidió a la ministra Vesga entregar cada semana resultados sobre el número de medicamentos entregados y procedimientos realizados, así como información desagregada por departamento sobre los avances y las dificultades del plan. La estrategia había sido presentada previamente como un mecanismo para estabilizar el sistema y recopilar información sobre aseguradores, prestadores, proveedores y entidades estatales, con el reto de establecer el estado real de las deudas del sector y definir los mecanismos jurídicos y administrativos para agilizar los pagos pendientes.
La ADRES, entidad adscrita al Ministerio de Salud, funciona como administradora de los recursos del sistema y canaliza los giros hacia las entidades promotoras de salud y la red de prestadores. El seguimiento paciente por paciente que anunció el presidente se suma a otros frentes de gestión en materia de ejecución, como la revisión de contratos que De La Espriella ordenó a la Agencia de Renovación del Territorio por una ejecución física por debajo del 40 %.
"Porque a la gente hay que resolverle. Hay que ayudarla, hay que responderle", concluyó el presidente Abelardo De La Espriella en el cierre de su alocución.

