El calendario escolar de este curso 2026/2027 concentra el regreso a las aulas en la primera quincena de septiembre, un periodo que coincide históricamente con el mayor pico de consumo doméstico en artículos de papelería, ropa y calzado infantil. La singularidad de este ejercicio, de confirmarse las estimaciones del informe de Banqmi de iAhorro, sería el encarecimiento sostenido de la cesta escolar frente a un curso anterior que ya había sido señalado como especialmente caro. El incremento respecto a 2025 sería moderado en términos porcentuales, pero se produciría sobre una base de precios ya tensionada por la evolución del índice de precios de consumo que mide el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El informe del comparador Idealo, que centra su análisis en libros de texto y uniformes escolares, otorga a la Comunidad Valenciana el primer puesto en coste medio por alumno, con una cifra que superaría los 487 euros. Le seguirían Cataluña, con alrededor de 470 euros, y Navarra, con cerca de 460 euros. En el extremo opuesto, Extremadura y Castilla-La Mancha aparecerían como las comunidades con el gasto medio más contenido, en torno a 400 y 406 euros respectivamente, según ese mismo análisis.
Según los datos de Idealo, las mayores subidas porcentuales de precio no se concentrarían en las regiones más caras, sino en Galicia, Andalucía y Extremadura, que registrarían incrementos superiores al 2,5% respecto al curso anterior. Esta aparente paradoja —comunidades con gasto medio bajo pero con las subidas más pronunciadas— guarda relación con la disparidad de puntos de partida y con las políticas de gratuidad o subvención de libros de texto que aplican los distintos gobiernos autonómicos, con modelos muy diferentes entre sí.
La educación es una competencia transferida a las comunidades autónomas en el marco del reparto establecido por la Constitución de 1978 y desarrollado en los respectivos estatutos de autonomía. Buena parte de los gobiernos regionales mantiene sistemas de préstamo o gratuidad total o parcial de libros de texto en la enseñanza obligatoria, mientras que otros aplican ayudas más focalizadas en función de renta. Estas diferencias normativas explican en parte por qué el gasto directo que soportan las familias varía tanto de una región a otra, más allá del precio de mercado de los materiales.
El peso de los salarios y la inflación
El informe de Banqmi de iAhorro relaciona el encarecimiento de la vuelta al cole con la evolución del coste de la vida, en un contexto en el que los precios han crecido en los últimos años por encima de la subida media de los salarios pactados en convenio, una brecha que las estadísticas del INE vienen reflejando desde la crisis inflacionaria de 2021-2023. El comparador Idealo sostiene que la Comunidad Valenciana encabeza el gasto, mientras que las estimaciones de gasto medio nacional proceden del estudio de Banqmi; ambos coinciden en apuntar a un ejercicio de máximos.
No es la primera vez que la vuelta al cole funciona como termómetro del coste de vida en España. Ya en los cursos posteriores a la crisis financiera de 2008 y, más recientemente, tras la escalada de precios energéticos derivada de la invasión rusa de Ucrania en 2022, comparadores y organizaciones de consumidores documentaron subidas significativas en material escolar, uniformes y libros de texto, en un patrón que se ha repetido con distinta intensidad cada septiembre.
Las organizaciones de consumidores llevan años reclamando mayor transparencia en los precios de los libros de texto. La renovación editorial obligatoria en determinados cursos —motivada por cambios curriculares como los derivados de la Ley Orgánica de Modificación de la LOE (LOMLOE), aprobada en 2020— ha sido señalada en repetidas ocasiones como un factor de encarecimiento adicional para las familias, al obligar a adquirir ediciones nuevas en lugar de reutilizar libros de cursos anteriores.
Ante este escenario, los expertos en consumo citados en el informe recomiendan planificar el gasto con antelación para evitar que el desembolso de septiembre desestabilice el presupuesto familiar mensual. Entre las alternativas más mencionadas figura el recurso a plataformas de compraventa de segunda mano para libros de texto y material escolar, una práctica que ha crecido en los últimos años y que permite reducir el coste medio por alumno, especialmente en las etapas de primaria y secundaria donde los libros cambian con menor frecuencia.
Las asociaciones de familias de alumnos han reclamado en distintas comunidades autónomas la ampliación de los programas de préstamo de libros de texto y de ayudas directas para material escolar, en particular para los hogares en situación de vulnerabilidad económica. Los gobiernos autonómicos gestionan estas ayudas con criterios y cuantías dispares, lo que explica en parte las diferencias de gasto neto que soportan las familias según su lugar de residencia.
De cara a los próximos cursos, el debate sobre la gratuidad universal de los libros de texto —ya implantada con distinto alcance en varias comunidades— seguirá previsiblemente sobre la mesa, en paralelo a la evolución de los precios de la papelería y el textil infantil, sujetos como el resto de la economía a la marcha de la inflación que mide mensualmente el INE. La comparación entre el gasto de este curso y el del siguiente permitirá comprobar si la tendencia alcista señalada por estos informes se consolida o revierte.


