La entidad departamental describe a Cota como un destino "para quienes buscan una conexión con la naturaleza" a corta distancia de la capital, en un departamento —Cundinamarca— que agrupa 116 municipios y figura entre los más poblados del país.
La historia del municipio, de acuerdo con la Gobernación, se remonta a la época prehispánica, cuando el territorio estaba habitado por comunidades indígenas muiscas. Cota fue fundado oficialmente en 1604 por el capitán Juan de Vera, y su nombre proviene de la lengua chibcha, donde significaría "desgreñado, crespo, encrespado".
La Alcaldía del municipio sostiene que Cota es conocida como la "capital indígena colombiana", en la medida en que la mayoría de los chibchas habitaron territorios más cercanos a esta zona que a la propia Bogotá, un dato que la administración local exhibe como parte de su identidad histórica.
En el plano económico, la principal actividad productiva es la agricultura, con cultivos de flores, hortalizas y frutas, según la misma fuente departamental. La ganadería y la avicultura completan el cuadro de actividades económicas relevantes del municipio.
Entre los sitios de interés destaca el cerro de Majuy, señalado por la Gobernación como un espacio propicio para el ecoturismo y las actividades recreativas al aire libre. La entidad lo describe como un lugar "considerado sagrado para los muiscas" que además ofrece vistas panorámicas del municipio y su entorno.
La Alcaldía precisa que una parte de ese cerro corresponde a un resguardo indígena, donde habitantes nativos de la región residen sin intervención directa del Estado, una figura de protección territorial reconocida en distintas zonas rurales de Cundinamarca.
"En la Serranía del Majuy, hemos tenido el privilegio de registrar la presencia de dos habitantes de nuestros bosques montañosos: el zorro perruno (Cerdocyon thing) y la comadreja (Mustela frenata), quienes desempeñan un papel fundamental en el equilibrio ecológico de nuestra hermosa montaña", destaca la Alcaldía de Cota.
La parroquia de Nuestra Señora del Rosario, de valor histórico y arquitectónico, se suma a los atractivos del municipio y funciona como uno de sus símbolos más reconocidos, según la misma administración local.

