El calendario queda despejado justo antes de que autoridades civiles y militares coincidan en los actos del 12 de octubre con motivo de la Fiesta Nacional. La proximidad de ambas citas obligó a encajar la agenda real con la institucional, un ejercicio de coordinación entre Zarzuela y el Gobierno que, según las fuentes consultadas, se prolongó durante semanas antes de fijarse las fechas definitivas.
El viaje llega casi tres meses después de que, el pasado julio, unos 80.000 inmigrantes entraran de forma irregular en Ceuta a través de la frontera del Tarajal, un episodio que puso a prueba la gestión fronteriza. Felipe VI ya se había referido públicamente a aquellos sucesos ante el presidente francés, Emmanuel Macron, calificando lo ocurrido en Ceuta de «inaceptable» y como «un desafío mayúsculo de seguridad».
Durante semanas, el Gobierno sostuvo en público que no existía ningún veto al desplazamiento del Jefe del Estado y que este se produciría «en las próximas semanas», sin precisar fecha. La indefinición alimentó especulaciones sobre los motivos del retraso, en un contexto en el que las relaciones entre España y Marruecos atravesaban un momento especialmente sensible por la crisis fronteriza.
Las elecciones legislativas celebradas en Marruecos el 23 de septiembre se perfilaron como la referencia temporal a partir de la cual podía situarse el viaje real, al tratarse de la cita electoral más inmediata en el país vecino. Zarzuela confirmó el calendario una vez superado ese proceso, con el desplazamiento programado para la semana posterior a la festividad del 12 de octubre.
Vivas había trasladado al monarca semanas atrás su petición de que visitara la ciudad para mostrar respaldo institucional a los ceutíes tras los sucesos del Tarajal. Esa demanda se enmarca en una tradición de visitas de la Corona a las ciudades autónomas en momentos de tensión fronteriza: Juan Carlos I viajó a Ceuta y Melilla en noviembre de 2007, en un desplazamiento que entonces motivó la retirada temporal del embajador marroquí en Madrid y subrayó la españolidad de ambos territorios.
La agenda oficial se dará a conocer en los próximos días, según las fuentes consultadas. El episodio migratorio del verano sigue generando controversia política y social meses después, como refleja la colecta de la acampada de Sol que pide dinero para los migrantes de Ceuta.
Con la fecha ya fijada, Ceuta recibirá a los Reyes el martes 13 de octubre y Melilla los acogerá el miércoles 14, en lo que supondrá el primer desplazamiento del monarca a ambas ciudades autónomas desde el estallido de la crisis migratoria del pasado julio.


