El cambio de perfil coincide con una escalada sostenida de precios que ha convertido el piso compartido en una opción cada vez menos económica. La renta media de una habitación ha pasado de 267,79 euros mensuales en 2021 a 498,20 euros en 2026, un 86% más, con una subida del 4,67% solo en el último año respecto a los 475,98 euros de 2025, según la misma fuente.
Pese a ese encarecimiento, la estructura por edades se ha mantenido estable en el conjunto del país. Los jóvenes de 18 a 25 años siguen siendo mayoría, con el 50,78% de la demanda, frente al 51,10% de 2021. Los de 26 a 35 años suponen el 29,38% y los de 36 a 45 años, el 10,97%. El tramo de 46 a 60 años apenas varía, con un 6,58%, el mismo peso que hace cinco años. Solo los mayores de 60 registran un avance apreciable.
Los datos de Fotocasa Research, correspondientes al primer semestre de 2026, apuntan en la misma dirección con otra metodología: los menores de 35 años concentrarían todavía tres cuartas partes de quienes comparten piso, pero las personas de entre 55 y 75 años ya representarían el 12% del colectivo. Esa fuente señala que el 3,2% de los españoles alquiló o buscó alquilar una habitación durante ese periodo, frente al 2,8% de un año antes.
El mercado de habitaciones ha ganado peso dentro del alquiler en su conjunto. Según Fotocasa Research, el 34% de quienes buscan una habitación también ha participado en la búsqueda o alquiler de una vivienda completa, lo que sugiere que ambas opciones conviven en un mismo proceso de acceso para una parte de los demandantes, con independencia de la edad.
Desde pisos.com atribuyen el avance de los inquilinos de mayor edad a circunstancias personales y económicas concretas.
«Un inquilino de mediana edad suele llegar al piso compartido después de una separación, de un traslado laboral o con un sueldo que no alcanza para pagar un alquiler en solitario», explica Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com.
Vizcaya y Granada, polos opuestos
El peso de los mayores entre quienes buscan habitación varía de forma notable según el territorio. Vizcaya es la provincia donde este grupo tiene mayor presencia, con un 1,71% de la demanda, y lidera también los tramos de 36 a 45 años (18,09%) y de 46 a 60 (8,19%), de modo que el 27,99% de los demandantes supera los 35 años. Aun así, el peso de los mayores de 60 ha descendido allí respecto a 2021, cuando alcanzaba el 3,70%.
En el extremo opuesto se sitúa Granada, donde solo el 0,11% de quienes buscan habitación supera los 60 años y el perfil universitario se acentúa: el 71,05% tiene entre 18 y 25 años, frente al 65,37% de hace cinco años. El avance de los mayores se produce en paralelo al debate sobre el acceso a la vivienda que domina la agenda política, incluida la controversia sobre si el Gobierno carga la crisis de la vivienda sobre la etapa de Rajoy.
