El ataque se produjo a primera hora de la mañana en un cruce de carreteras transitado por vehículos israelíes que circulan entre asentamientos del sur de Cisjordania. Los dos atacantes dispararon contra varios coches antes de que fuerzas militares desplegadas en la zona respondieran y acabaran con ellos tras un intercambio de disparos que se extendió varios minutos. De los cinco heridos, dos permanecían en estado grave.
Hebrón, con una amplia mayoría de población palestina y un núcleo de colonos judíos protegido por tropas israelíes en pleno centro urbano, es una de las zonas de mayor fricción de todo Cisjordania. El reparto de la ciudad en áreas de control israelí y palestino, pactado en los Acuerdos de Hebrón de 1997 como desarrollo de los Acuerdos de Oslo, convive desde entonces con episodios recurrentes de violencia entre colonos, soldados y residentes palestinos.
Netanyahu respondió al ataque con la orden de cierre total de Cisjordania, una medida que en la práctica paraliza el tránsito de palestinos entre localidades y hacia Israel a través de los puestos de control militares que salpican el territorio. Este tipo de cierres, aplicados en el pasado tras atentados de similar naturaleza, suelen mantenerse de forma temporal mientras se despliegan operaciones de búsqueda o se refuerza la seguridad en fechas sensibles.
El anuncio coincide con la antesala electoral: Israel afronta elecciones legislativas dentro de cuatro días, un contexto en el que la seguridad en Cisjordania y la respuesta a los atentados contra ciudadanos israelíes suelen convertirse en asunto central del debate político. Distintos gobiernos israelíes han empleado estos cierres como respuesta inmediata a episodios de violencia, con el argumento de prevenir represalias o nuevos ataques coordinados.
Cisjordania está ocupada militarmente por Israel desde la Guerra de los Seis Días de 1967, y su estatuto final —uno de los asuntos troncales de cualquier negociación de paz entre israelíes y palestinos desde los Acuerdos de Oslo de 1993— sigue sin resolverse. La convivencia entre la Autoridad Palestina, que administra algunas áreas urbanas, y el control militar y de seguridad israelí sobre el conjunto del territorio genera fricciones constantes, con Hebrón como uno de los puntos más calientes del mapa.
El episodio se enmarca en una escena internacional con otros focos de inestabilidad, en un momento en que gobiernos europeos como el francés afrontan también episodios de contestación social, como reflejó la decisión de Emmanuel Macron de prohibir manifestaciones tras admitir fallos de previsión en relación con los disturbios recientes en París.
No se ha fijado una fecha de levantamiento del cierre total decretado sobre Cisjordania, que permanecerá vigente mientras el Ejército completa las operaciones de seguridad abiertas tras el tiroteo de este viernes en Hebrón.
