De las 5.537 sedes educativas afectadas, 5.048 ya prestan de nuevo el servicio, según las cifras entregadas por el mandatario. "Eso es un gran logro en muy poco tiempo", afirmó, aunque reconoció que persisten más de 100.000 estudiantes sin retomar la normalidad académica. De La Espriella calificó el tema como de "suma importancia" para el país y sostuvo que la prioridad del Gobierno es que "ningún niño o joven deje de estudiar por esta tragedia".
"Quiero hablarles de los niños que no pueden esperar a que terminen los discursos, las reuniones de los funcionarios y de los políticos. El terremoto golpeó colegios, maestros, estudiantes, por supuesto, y calendarios", manifestó el presidente Abelardo De La Espriella.
Para atender el remanente de estudiantes sin clases, el Gobierno capacitó a 1.200 docentes en herramientas digitales, pedagogía flexible y acompañamiento socioemocional, según explicó el mandatario. La medida busca sostener la continuidad educativa en zonas donde la infraestructura escolar quedó comprometida por los daños del sismo. "Un colegio puede estar fisurado, el futuro de un niño no", dijo.
Decretos 1386 y 1388 para sostener el calendario
De La Espriella confirmó la expedición de dos decretos orientados a garantizar la continuidad académica. El Decreto 1386 habilita sedes alternas y modalidades remotas de estudio, mientras que el Decreto 1388 permite reorganizar el calendario académico en las zonas donde la emergencia lo exija. El objetivo, según el jefe de Estado, es que las clases "no se mueran con el edificio".
El presidente también anunció que el Icetex suspendió por tres meses el cobro de créditos educativos y congeló los intereses, con el fin de que un joven damnificado "no tenga que escoger entre la ruina y la universidad". El Icetex es la entidad estatal que financia el acceso a la educación superior mediante créditos a estudiantes de menores ingresos.
La reapertura escolar se produce menos de dos meses después de un sismo que, por su impacto sobre la infraestructura educativa, evoca los daños del terremoto del Eje Cafetero de enero de 1999, que dejó cientos de colegios inhabilitados en Armenia y municipios del Quindío y obligó a reorganizar el calendario académico de la región durante meses.
Advertencia sobre tomas de universidades
En la misma alocución, el jefe de Estado reiteró una advertencia dirigida a quienes participan en tomas violentas de sedes universitarias, en particular las públicas, al vincular la continuidad de las clases con el acceso a los campus.
"Quiero agregar algo que ya dije y que no voy a suavizar: la universidad es territorio del conocimiento, no refugio de la violencia. La protesta pacífica tiene garantías, el terrorismo y el vandalismo urbano no", declaró Abelardo De La Espriella.
El mandatario añadió que la continuidad de clases implica también que quienes deseen estudiar puedan ingresar a los campus "sin que una minoría armada de piedras le cancele el semestre por cuenta de los desmanes diarios". El seguimiento a la reapertura escolar se suma a otras medidas de la administración tras la emergencia, en momentos en que el Gobierno también revisa la ejecución de recursos destinados a las regiones, como reportó recientemente la revisión de contratos de la ART ordenada por el Ejecutivo.

