El viaje, según contó Johnson, se gestó a partir de una invitación de larga data de Duque para participar en un evento de la fundación que este preside en Bogotá. "Él me dijo: '¿por qué no traes a tu familia?'. Y yo le dije: 'Eso es lo que haré'", relató el exmandatario, quien viajó con sus cuatro hijos pequeños. La logística de un desplazamiento con menores, admitió, no fue sencilla, aunque describió el resultado en términos elogiosos: "Colombia es realmente un país hermoso".
El itinerario incluyó una parada inicial en Bogotá, donde Johnson dijo haber sido recibido con una tabla de quesos que lo sorprendió: "No tenía ni idea de que Colombia tenía un queso tan magnífico", afirmó, e insistió en que le gustaría comprar más. De ahí subió al cerro de Monserrate, mirador tradicional de la capital, y visitó el Museo del Oro, la institución del Banco de la República que exhibe la mayor colección de orfebrería prehispánica del país. Esa misma noche cenó con Duque y su familia en un restaurante de la capital, donde —relató— fueron recibidos con música en vivo: "Fue un gran honor".
El recorrido continuó hacia Antioquia, con visitas a Guatapé —el municipio conocido por su peñón y sus escalinatas— y a Medellín, donde Johnson dijo haber conocido a un artista callejero dedicado al arte urbano. Sobre las escalinatas del peñón bromeó que no podrían construirse bajo las normas europeas de accesibilidad. "Estar en Colombia realmente me abrió los ojos a la magia de este país", sostuvo el exmandatario, en una valoración estrictamente personal ajena a toda dimensión oficial.
Johnson recordó la firma del tratado de libre comercio entre el Reino Unido y Colombia, suscrito durante su gobierno como parte de la estrategia comercial posterior al brexit, la salida británica de la Unión Europea formalizada en enero de 2020 tras el referendo de 2016. "Con el expresidente Duque firmamos un acuerdo de libre comercio, uno de los primeros que hizo el Reino Unido después del brexit", señaló. Ese acuerdo, uno de los primeros negociados de manera bilateral por Londres tras separarse del bloque comunitario, sustituyó el marco previo que regulaba las relaciones comerciales a través del acuerdo entre la Unión Europea y los países andinos.
El exmandatario sostuvo que existe margen para ampliar ese vínculo hacia sectores agrícolas, industriales y de servicios colombianos —"podemos hacer muchísimo más", afirmó—, aunque no ofreció cifras del intercambio bilateral. Los registros oficiales de comercio exterior entre ambos países los llevan la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y el DANE, entidades que documentan las exportaciones e importaciones colombianas por país de destino. Johnson relató además, con tono anecdótico, que su vuelo de Avianca hacia Bogotá tuvo escala en Madrid, circunstancia que calificó de irónica al recordar el pasado colonial: "El vuelo a Londres debería ser directo, digo yo". La conectividad aérea directa con mercados europeos ha sido, en los últimos años, una demanda recurrente del sector turístico y empresarial colombiano.
Más allá del plano turístico, la entrevista abordó la coyuntura internacional. Johnson se refirió a la situación en Gaza como "una pesadilla" y "una tragedia completa", en referencia al conflicto entre Israel y el grupo islamista Hamás, que controla la Franja desde 2007 y mantiene un enfrentamiento armado con el Estado israelí desde octubre de 2023. El exprimer ministro sostuvo que cualquier proceso de paz exigiría la entrega de armas por parte de Hamás y extendió la comparación al caso colombiano: "Aprendimos esa lección en el Reino Unido y en Colombia también: si uno quiere llegar a un acuerdo de paz, los terroristas tienen que entregar sus armas".
La analogía remite al Acuerdo de La Habana de 2016, firmado bajo el gobierno de Juan Manuel Santos, que puso fin al conflicto armado con las extintas FARC y dio paso a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) como mecanismo de justicia transicional. Aquel proceso contempló la entrega de armamento de la entonces guerrilla como condición central, verificada por una misión de las Naciones Unidas. La comparación de Johnson entre conflictos de naturaleza y contexto distintos no fue matizada con mayor detalle en la conversación.
Johnson también se refirió al estrecho de Ormuz, paso marítimo estratégico entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán por donde transita una porción significativa del petróleo comercializado en el mundo, y a las tensiones con Irán en torno al control de esa vía, que según dijo presionan los precios del crudo, la inflación y las tasas de interés. "Los iraníes no pueden mantener secuestrado a todo el mundo alrededor de un problema logístico", afirmó, y planteó soluciones como la construcción de nuevos oleoductos.
Consultado sobre las acciones del gobierno de Donald Trump respecto a Irán, el exmandatario calificó de "error táctico" haber intentado forzar un cambio de régimen en Teherán sin negociar antes el asunto del estrecho: "Estamos viviendo las consecuencias de ese error", sostuvo. No obstante, defendió que el Reino Unido y otros países europeos deberían ayudar a Estados Unidos a "salir de este desastre" y consideró legítimo que Washington solicite apoyo aliado, tarea que atribuyó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), de la que el Reino Unido es miembro fundador desde 1949.
El paso de Johnson por Colombia no correspondió a una visita oficial ni tuvo agenda con el Gobierno colombiano: se trató de un viaje de carácter privado y familiar, enmarcado en su relación personal con Duque, quien dejó la Presidencia en agosto de 2022 y hoy preside una fundación con sede en Bogotá. No se reportó agenda con la Casa de Nariño ni con la actual administración. Ni el Gobierno colombiano ni la fundación de Duque se pronunciaron públicamente sobre el contenido de la entrevista, cuyas apreciaciones corresponden estrictamente a la esfera de la política exterior británica y estadounidense.
Durante su mandato (2018-2022), Duque impulsó la relación bilateral con el Reino Unido en el contexto posterior al brexit, incluida la firma del tratado comercial que ambos mencionaron. Esa etapa de acercamiento coincidió con las gestiones de Colombia para su adhesión al Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), del que el Reino Unido también forma parte desde 2024. El precedente de un exmandatario extranjero de primer nivel que visita el país por vínculos personales tras dejar el cargo no es inédito: figuras como el expresidente estadounidense Bill Clinton han realizado visitas a Colombia en calidad privada o al frente de sus fundaciones en las décadas recientes.
El desenlace de esta visita es acotado: Johnson tenía previsto cerrar su agenda con la intervención del domingo en la fundación de Duque en Bogotá antes de regresar al Reino Unido con su familia. Sus declaraciones, sin repercusión formal en la relación bilateral, se inscriben en la actividad de un exdirigente sin cargo público. El seguimiento de la relación comercial entre ambos países, en cambio, dependerá de la evolución del tratado de libre comercio vigente y de las cifras de intercambio que periódicamente publican la DIAN y el DANE.
