La uniformada estaba adscrita a la Estación de Policía de El Charco y había salido de las instalaciones hacia la 1:30 de la tarde. Minutos después fue atacada con arma de fuego en plena zona urbana del municipio, sobre la costa pacífica nariñense, una región donde confluyen corredores de narcotráfico y presencia histórica de estructuras armadas ilegales. Los agresores huyeron sin que hasta el momento se reporten capturas.
Entre las líneas de investigación que manejan las autoridades figura una posible injerencia del Frente Jaime Martínez, estructura adscrita al Bloque Occidental Jacobo Arenas, disidencia de las antiguas Farc con presencia en el suroccidente del país. La Policía aclaró que esa responsabilidad no ha sido establecida oficialmente y continúa siendo materia de investigación, al igual que la hipótesis de un ‘plan pistola’ contra integrantes de la Fuerza Pública en la zona.
La institución reportó que mantiene alertas por amenazas contra sus uniformados en el suroccidente colombiano y que, en coordinación con la Fiscalía, desplegó un equipo tras el crimen para reconstruir los hechos y avanzar en la identificación de los autores materiales. Las pesquisas buscan además determinar si detrás del homicidio existió una orden directa de alguna estructura armada ilegal que opere en El Charco.
"Esta no fue una agresión contra una mujer policía, fue una agresión contra las 47.662 mujeres que hacen parte de nuestra Institución", señaló la Policía Nacional en el comunicado divulgado tras el crimen.
La institución habilitó la Línea contra el Crimen 3143587212 para recibir información ciudadana que aporte a la identificación de los responsables. En el mismo pronunciamiento reiteró su compromiso de llevar a los autores ante la justicia.
"Reafirmamos nuestro compromiso de adelantar las acciones necesarias para capturar a estos cobardes asesinos y presentarlos ante la justicia", agregó la Policía Nacional.
El homicidio de la patrullera Ordóñez Valencia se inscribe en la ola de ataques contra la Fuerza Pública en el suroccidente, un patrón que también ha derivado en casos judiciales que involucran a uniformados, como el de dos policías activos enviados a prisión en Cali por presuntamente exigir dinero, aunque de naturaleza distinta. Nariño ha sido escenario reiterado de disputas territoriales entre disidencias, el ELN y otras estructuras por el control de rutas de narcotráfico hacia el Pacífico, como quedó en evidencia con la baja de alias Niche en el sur de Bolívar.
Hasta el momento no se han reportado capturas por el asesinato de la patrullera Yenifer Yadira Ordóñez Valencia, y la Fiscalía General de la Nación continúa las diligencias para esclarecer el móvil del ataque en El Charco.

