Araújo calificó de "muy mal error de cálculo" cualquier intento de apartar al Centro Democrático del rumbo que defina Uribe, a quien situó junto a "el nutrido grupo de personas valiosas e inteligentes que lo conforman". El vocero sostuvo que la figura de De La Espriella ha crecido hasta el punto de que "ante la figura agigantada de Abelardo no quedan vacíos en el espectro en el que ambos existen", y apostó por lo que llamó un "entendimiento constructivo por el bien del país".
La controversia señalada por Araújo tiene como protagonista a Enrique Gómez, cuyas críticas a Uribe han generado roces dentro de la coalición de gobierno. Araújo defendió al expresidente sin matices —"no estoy de acuerdo con que se ataque de ninguna manera al presidente Uribe y a su obra"— y propuso que la capacidad de debate de Gómez, a quien describió como "un hombre combativo", se enfoque en otro frente.
"El verdadero enemigo es el que sacamos del poder. Yo quisiera ver toda esa enjundia intelectual de Enrique dedicada a debatir y combatir a la izquierda y a sus protagonistas", afirmó Sergio Araújo.
Para Araújo, la pugna interna entre Salvación Nacional y el Centro Democrático termina beneficiando al Pacto Histórico. "Por estar en la pequeñez de una rivalidad sin sustento, se le está sirviendo en bandeja muchas oportunidades al verdadero enemigo de la democracia y el progreso", sostuvo, en referencia a la oposición de izquierda a la que el oficialismo señala como su principal contendor de cara a 2027.
La fusión con Defensores de la Patria
El vocero también se pronunció sobre la fusión entre Salvación Nacional, de doctrina más veterana, y Defensores de la Patria, el movimiento surgido en torno a De La Espriella. Según Araújo, el primero tiene "una ideología muy robusta y con un cuerpo de doctrina sólido, pero sin grandes simpatías nacionales", mientras que el segundo representa "una explosión de entusiasmo". La unión, dijo, "es un acto de sentido común" porque sin ese arrastre popular Salvación Nacional "no tendría ninguna posibilidad de subsistir".
Sobre la relación entre el Ejecutivo y el Congreso, Araújo admitió tensiones derivadas de la pérdida de la presidencia de una de las cámaras por parte de Alfredo Deluque, episodio que atribuyó a heridas de campaña entre colectividades afines. Según su relato, el Gobierno recompuso esa relación trabajando con Honorio Henríquez, a quien describió como "un parlamentario curtido" que representa la voluntad mayoritaria del Centro Democrático. Araújo anticipó que una parte de la bancada espera contraprestaciones a cambio de su respaldo, algo que, dijo, el presidente no concederá bajo el esquema clientelista que "tiene los días contados".
El vocero evaluó también la gestión en los primeros dos meses, marcados por la atención a un terremoto que, afirmó, sirvió de "pista de aterrizaje" para mostrar el estilo de gobierno de De La Espriella. Araújo dijo sentirse conforme con el gabinete, aunque reconoció reservas sobre la permanencia de algunos funcionarios: "ya reconozco uno o dos que creo que tendrán corto vuelo", señaló, sin aportar nombres —"amanecerá y veremos", respondió al ser interrogado sobre su identidad—.
Las declaraciones se conocen en medio de un clima de confrontación política que también ha marcado el pulso entre De La Espriella y el expresidente Gustavo Petro, quien respondió a la "estúpida receta" del vicepresidente Restrepo por la situación fiscal. Araújo cerró insistiendo en que una eventual alianza entre el oficialismo y el Centro Democrático de cara a 2027 "sería deseable, porque eso querría decir que hay un nivel de entendimiento muy fluido y eso lo necesita el Gobierno y la democracia".
