El ataque, ejecutado con drones cargados de explosivos según los reportes iniciales, dejó daños materiales en la estructura y en la esfera del sistema de vigilancia aérea tras varias detonaciones registradas en la zona rural del municipio vallecaucano. Las autoridades locales adelantan la revisión de la cuantía de los daños y no han precisado un plazo para el restablecimiento completo del radar afectado.
La entidad emitió su rechazo en un comunicado difundido en su cuenta oficial. "La Aeronáutica Civil rechaza de manera enfática el ataque perpetrado en las primeras horas de la mañana de hoy, aproximadamente a las 07:00 horas, contra la infraestructura del sistema de radar de vigilancia y control del tránsito aéreo ubicada en el corregimiento de El Carmelo, jurisdicción del municipio de Candelaria, Valle del Cauca", informó.
"Este tipo de actos violentos e ilícitos no solo constituyen una flagrante violación de las normas nacionales e internacionales de aviación civil, sino que representan una grave amenaza para la seguridad operacional de las aeronaves, las tripulaciones y los miles de pasajeros que diariamente transitan por el espacio aéreo colombiano", señaló la Aeronáutica Civil.
La entidad indicó que activó de inmediato sus protocolos de contingencia para garantizar la continuidad de los servicios de navegación aérea y reducir cualquier impacto sobre el flujo operacional en el suroccidente del país, donde opera el aeropuerto internacional Alfonso Bonilla Aragón, que sirve a Cali y su área metropolitana.
Consejo Extraordinario de Seguridad en Candelaria
En Candelaria se realizará un Consejo Extraordinario de Seguridad para analizar lo ocurrido y avanzar en la identificación de los responsables del atentado contra la infraestructura del control aéreo. La zona rural donde se ubica el radar registra desde hace años presencia de estructuras disidentes de las antiguas Farc, con injerencia sobre los corredores del suroccidente.
"De igual manera, la entidad reitera su disposición y acompañamiento a las autoridades locales, departamentales y a los organismos de investigación (…) con el fin de avanzar en la identificación y judicialización de los responsables", indicó la Aeronáutica Civil en el mismo pronunciamiento.
El ataque se inscribe en un patrón de agresiones contra infraestructura estatal en zonas rurales del Valle del Cauca y el suroccidente colombiano, región donde persisten disputas territoriales entre estructuras armadas ilegales por el control de rutas de narcotráfico y corredores hacia el Pacífico. La violencia en esta zona ha derivado también en emergencias de otro tipo, como los 55 sismos denunciados en cinco días por el alcalde de Istmina, en el Chocó, que reflejan la fragilidad institucional en el suroccidente.
