El final del verano no solo implica la vuelta a la rutina laboral: también deja huella en la piel. La radiación ultravioleta, la humedad y el contacto prolongado con el cloro de las piscinas alteran el equilibrio cutáneo y favorecen la aparición de granitos y otras imperfecciones, un fenómeno especialmente frecuente entre quienes ya presentan tendencia acneica. A ello se suman rutinas de cuidado menos constantes, horarios alterados, menos horas de sueño y mayor frecuencia de viajes durante las vacaciones.
Pilar de Castro, doctora europea en Biología Celular y Molecular y directora de Estrategia y directora técnica de Proteos Biotech, detalla el mecanismo biológico que activa la temporada estival.
«En algunas pieles con tendencia acneica, la radiación UV puede provocar un engrosamiento del estrato córneo, la capa más superficial de la piel. Ese aumento de células queratinizadas puede favorecer que la salida del folículo se obstruya. Cuando estas células se mezclan con el sebo, se forma el microcomedón, que es la lesión inicial a partir de la cual pueden aparecer después puntos negros, comedones o granitos inflamados», Pilar de Castro, directora técnica de Proteos Biotech.
A este proceso se suma un segundo factor químico. «El calor y la humedad pueden aumentar la producción de sebo y la radiación UV favorecer la oxidación de algunos componentes del sebo, como el escualeno, contribuyendo a la inflamación y a la aparición de imperfecciones», añade De Castro.
Oily Skin y Anti-Blemish, dos fórmulas diferenciadas
La gama de SmartKer se divide en dos productos con objetivos distintos. Oily Skin está indicado para pieles con producción excesiva de sebo, brillos y poros visibles, y combina niacinamida —que regula el sebo y refuerza la función barrera—, zinc, con propiedades seborreguladoras y calmantes, y pantenol y ácido hialurónico para mantener la hidratación sin recurrir a fórmulas excesivamente astringentes.
Anti-Blemish, por su parte, se dirige a pieles con granitos, textura irregular, rojeces o marcas residuales. Incorpora retinyl palmitate, un derivado de la vitamina A orientado a favorecer la renovación cutánea, junto con vitaminas C y E de acción antioxidante y ácido hialurónico para el confort de pieles que, además de imperfecciones, pueden presentar sensibilidad o deshidratación.
Ambas fórmulas se apoyan en la Keratinasa pb333, la enzima recombinante que constituye el eje de la tecnología pbserum Biotech, plataforma de Proteos Biotech, laboratorio biotecnológico español con más de 16 años de trayectoria y presencia en más de 60 países. Según la compañía, su producción cuenta con certificación y validación científica independiente, y su actividad se extiende también a productos inyectables de uso médico bajo la marca pbserum, centrada en soluciones de biorremodelación con trazabilidad e investigación propia.

