En su publicación, Trump escribió que "comenzará de inmediato a enviar 'cheques' de casi 100 dólares a más de 20 MILLONES de maravillosos adultos mayores para ayudarles a pagar sus primas de la Parte B de Medicare, las cuales ya hemos reducido considerablemente". La Casa Blanca precisó que los afiliados recibirán el pago en octubre, mediante depósito directo o cheque postal.
El mandatario republicano vinculó la medida con su narrativa sobre la gestión de su antecesor. "Prometí proteger y preservar Medicare y la Seguridad Social —que estaban al borde de la RUINA por culpa de Joe Biden, quien insensata y maliciosamente permitió la entrada de decenas de millones de inmigrantes ilegales en nuestro país—, y eso es exactamente lo que estamos haciendo por los adultos mayores de Estados Unidos", publicó.
Los recursos saldrán del Fondo de Mejora de Medicare, un mecanismo creado por el Congreso estadounidense en 2008 para financiar de forma flexible mejoras operativas del programa y pagos a proveedores de atención médica. Trump calificó esa bolsa como "un inútil 'fondo discrecional' que los 'dumócratas' del Congreso sólo han utilizado para financiar el despilfarro, el fraude y los abusos en beneficio de sus amigos de grupos de interés especial, y para disparar los costos de la atención médica".
Un fondo sin precedente de uso directo
El uso del fondo para entregar pagos directos no tiene precedente en administraciones anteriores, aunque el Congreso estadounidense ha retirado dinero de esa bolsa en otras ocasiones para financiar prioridades distintas. En 2010, se emplearon 20,740 millones de dólares de ese fondo para la creación de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio, según KFF, organización sin fines de lucro dedicada a investigación sanitaria.
Larry Levitt, vicepresidente ejecutivo de políticas de salud de KFF, detalló el margen legal con el que cuenta el gobierno estadounidense para disponer de esos recursos.
"Los términos del Fondo de Mejora de Medicare son bastante amplios y otorgan una considerable discrecionalidad al gobierno", señaló Larry Levitt, vicepresidente ejecutivo de políticas de salud de KFF.
De acuerdo con los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, para ser elegibles los adultos mayores deben residir en Estados Unidos, no recibir ya ayuda para el pago de la prima a través de Medicaid y no estar sujetos a primas mensuales ajustadas según ingresos. Quienes están inscritos en Medicare Advantage, la alternativa de plan privado a la cobertura tradicional, quedan fuera del beneficio.
Esa exclusión acota el alcance real de la medida: según KFF, más de la mitad de los beneficiarios de Medicare que cumplen los demás requisitos están inscritos precisamente en Medicare Advantage, lo que reduce de forma considerable el universo de personas que recibirán el pago pese a la cifra de 20 millones anunciada por el mandatario.
Medicare cubre gastos como consultas médicas, servicios de ambulancia y pruebas de laboratorio, con costos mensuales que arrancan alrededor de 200 dólares y varían según el nivel de ingresos del beneficiario. El anuncio se suma a otra medida paralela: la Casa Blanca también prepara el envío de reembolsos, descritos por Trump como "igualmente sustanciales", a un millón de estadounidenses a quienes, según el mandatario, la administración Biden cobró de más por sus planes de la Ley de Cuidado de Salud Asequible.
El republicano aprovechó la publicación para reiterar una oferta condicionada al resultado electoral. "También pueden estar seguros de que el muy popular 'Dividendo Trump' de 5 mil dólares se distribuirá a todos los ciudadanos de EU si los republicanos ganan las elecciones de mitad de mandato", escribió, en referencia a los comicios en los que se renueva el control del Congreso.
Vincular beneficios directos en efectivo con la salud financiera de Medicare no es terreno nuevo en la disputa partidista estadounidense: el programa, creado en 1965 bajo la presidencia de Lyndon B. Johnson, ha sido materia recurrente de pugna entre demócratas y republicanos sobre su sostenibilidad y financiamiento, ante el envejecimiento poblacional y el aumento de costos médicos.
El episodio se suma a otros frentes de la administración que han generado controversia, como las revocaciones masivas de visas reportadas desde el regreso de Trump al poder. El pago, según la Casa Blanca, comenzará a distribuirse en octubre.
