La manifestación, identificada bajo la consigna "Ni una más, no más silencio", se concentra desde temprano en los accesos de la institución. Según el reporte de la Secretaría Distrital de Gobierno, las participantes señalan que cuentan con un pliego de peticiones dirigido a las directivas y que mantendrán bloqueadas las puertas peatonales y el acceso al parqueadero hasta recibir una respuesta formal de la institución.
El episodio que elevó la tensión dentro del campus fue, de acuerdo con la misma entidad, una agresión física de un profesor hacia algunos estudiantes. Funcionarios distritales y gestores de convivencia realizaron una mediación para evitar que el conflicto escalara hacia un enfrentamiento mayor. La autoridad distrital no precisó las circunstancias exactas de la agresión ni identificó a las personas involucradas, y ese punto forma parte, por ahora, del reporte oficial de lo ocurrido durante la jornada.
La Secretaría de Gobierno desplazó a su equipo de Diálogo Social, mecanismo que suele activarse en Bogotá cuando una protesta o un conflicto social amenaza con derivar en violencia, con el propósito de facilitar un canal de comunicación entre las manifestantes y la institución. Ese acompañamiento se ha vuelto habitual en episodios de movilización universitaria en la capital, donde la alcaldía ha priorizado la mediación temprana frente al despliegue exclusivo de fuerza pública.
El impacto de la protesta no se limitó al interior del campus. La Secretaría Distrital de Movilidad confirmó, a través de su cuenta de tránsito, afectación de la calzada mixta en la carrera 70 con calle 53, en inmediaciones de la Universidad Libre, y dispuso un grupo guía junto con personal de gestión de tráfico para acompañar la situación durante la jornada.
A la congestión generada por el bloqueo se sumó, según el mismo reporte, el ingreso de rutas escolares al sector, lo que complicó aún más la circulación vehicular en una zona de Engativá con alto tráfico en horas de la mañana. Las autoridades de tránsito permanecieron desplegadas mientras se mantenía el punto de manifestación.
Antecedentes en la Universidad Nacional y la Distrital
Las protestas en universidades bogotanas por denuncias de violencia de género o presunto abuso de poder de docentes no son un fenómeno nuevo: en los últimos años, instituciones como la Universidad Nacional y la Universidad Distrital han vivido bloqueos similares impulsados por colectivos estudiantiles que exigen protocolos más claros de denuncia y sanción. La consigna "Ni una más" remite a ese repertorio de movilización feminista que ha ganado terreno en los campus del país desde mediados de la década pasada.
Esa condición —abrir los accesos solo tras una respuesta de las directivas— es el punto donde se concentra la tensión de la jornada. Las manifestantes insisten en mantener cerrados los accesos peatonales y el parqueadero hasta obtener un pronunciamiento oficial de las directivas, según el reporte distrital.
"Las manifestantes indican contar con un pliego", informó la Secretaría Distrital de Gobierno en su reporte difundido este miércoles.
El rol de la Secretaría de Gobierno en este tipo de episodios se enmarca en la política distrital de gestión de conflictos sociales, que busca evitar que un bloqueo universitario derive en enfrentamientos entre estudiantes, docentes o personal de seguridad privada del plantel. La presencia de gestores de convivencia, figura creada para intervenir en escenarios de alta tensión social en la ciudad, apunta en esa misma dirección preventiva.
En Colombia, una denuncia formal por lesiones o violencia dentro de una institución educativa suele activar la intervención de la Fiscalía General de la Nación, mientras que la eventual apertura de una investigación disciplinaria interna corresponde a las directivas del plantel. El reporte oficial de este miércoles no detalla si alguno de esos pasos se ha puesto en marcha frente a la presunta agresión del docente.
La jornada se mantenía en desarrollo, con el bloqueo activo en la Avenida Rojas con calle 53 y el acompañamiento distrital como canal visible de diálogo entre las partes. Según el reporte de la Secretaría de Gobierno, las autoridades permanecen en el lugar mientras buscan facilitar un acuerdo que permita levantar los bloqueos.

