La propuesta busca promover el uso de medios de pago digitales y electrónicos y cerrar la brecha entre la infraestructura de pagos que ya existe en el país y su utilización real por parte de negocios y consumidores. Entre sus disposiciones contempla que proveedores de bienes y servicios habiliten mecanismos para recibir pagos digitales, un punto que STP identifica como palanca directa para masificar CoDi entre las Pymes.
CoDi permite realizar cobros mediante códigos QR y solicitudes de pago desde dispositivos móviles, sin necesidad de terminales físicas. Según STP, el reto no es tecnológico sino de conocimiento: más negocios necesitan familiarizarse con estas herramientas e incorporarlas a su operación diaria.
"La digitalización de los pagos puede convertirse en un habilitador para que las Pymes tengan mayor control sobre sus operaciones, reduzcan su dependencia del efectivo y construyan un historial de transacciones", señaló Jaime Márquez, socio y director ejecutivo de desarrollo de negocios de STP.
Para los comercios minoristas, STP estima que adoptar este método de pago puede representar un ahorro de hasta 84,000 pesos anuales en comisiones asociadas al uso de Terminales Punto de Venta (TPV), donde bancos y agregadores cobran tarifas que van de 1.51% a 5.11% por transacción. La fintech añade que las operaciones digitales generan información que ayuda a ordenar ingresos, facilitar la conciliación contable y aumentar la trazabilidad de las transacciones, un insumo relevante para acceder a crédito formal.
La iniciativa no llega de forma aislada. Dentro del Paquete Económico 2027 se plantean facilidades para incorporar micro y pequeñas empresas al Régimen Simplificado de Confianza (Resico) y simplificar los trámites vinculados a sus obligaciones fiscales, en la misma línea de reducir fricciones para la formalización. El Ppef 2027 propone recortar el gasto del Sistema Nacional de Cuidados en 1.2%, lo que da cuenta de las tensiones presupuestarias que enmarcan el paquete económico del próximo año.
En paralelo, Banxico creó las cuentas Nivel 2 Bis, dirigidas a pequeños comercios, que permiten recibir hasta 15,000 UDIS mensuales, de las cuales al menos 12,000 deben provenir de medios de pago digitales, una condición que empuja hacia la formalización de cobros. El impulso a los pagos digitales tiene antecedentes: CoDi fue lanzado por Banxico en 2019 sin lograr la adopción masiva prevista, y el propio SPEI, operativo desde 2004, se consolidó como la columna vertebral de las transferencias inmediatas en el país.
El banco central reportó que, durante 2025, el SPEI registró 7,400 millones de transacciones, 36% más que en 2024, un salto que refleja la aceleración de los pagos inmediatos pese a que el efectivo sigue siendo dominante entre las Pymes. La expansión de estas herramientas convive con los riesgos del ecosistema: la Condusef reportó 5.21 millones de quejas por fraude bancario en 2025, un alza de 8.7%, lo que subraya que la masificación de CoDi deberá acompañarse de mecanismos de seguridad y educación financiera.
"La formalización no depende solamente de una obligación fiscal; también requiere herramientas que hagan más sencillo operar dentro de la economía formal", concluyó Márquez.