Ese dato surge de las matrículas registradas en el Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), el sistema que administra la información vehicular del país bajo la supervisión del Ministerio de Transporte. Ese registro es la fuente oficial a la que acuden Andi y Fenalco para medir mes a mes el pulso del mercado automotor, y sobre el cual construyen sus proyecciones anuales.
Doce años atrás, en 2014, el sector alcanzó su pico histórico absoluto con 328.526 unidades vendidas, impulsado por condiciones crediticias favorables, tasas de interés bajas y una tasa de cambio que mantenía competitivos los precios de importación. Aquel ciclo se enfrió en los años siguientes con la devaluación del peso y el ajuste de tasas, y ese umbral se consolidó durante más de una década como la referencia frente a la cual se medían los ciclos del mercado.
Los gremios atribuyen la aceleración de 2026 a la demanda represada combinada con la renovación masiva de flota. Tras varios años de cautela por las tasas y la incertidumbre económica, miles de compradores que aplazaron el cambio de vehículo decidieron concretarlo este año, tanto en el segmento particular como en el empresarial. El segmento de camionetas utilitarias, conocidas en el mercado como SUV, concentra la mayor parte de esa demanda: se matricularon 131.119 unidades entre enero y agosto, un 53,7 % más que un año atrás, consolidándose como la categoría preferida por los compradores colombianos.
El empuje de híbridos y eléctricos, con Bogotá a la cabeza
Uno de los elementos más llamativos del balance es el peso de las tecnologías limpias, que según Andi y Fenalco explican casi la mitad de la dinámica del mercado. Las matrículas de carros eléctricos crecieron un 222,5 % en lo corrido del año, hasta 33.889 unidades, mientras que las de híbridos aumentaron un 61 %, con 63.210 unidades. Modelos como el Tesla Model Y y el híbrido Renault Duster figuran, según el reporte, entre los de mayor intención de compra.
Ese salto se apoya en incentivos públicos. Varias ciudades, entre ellas Bogotá, mantienen exenciones tributarias y facilidades de movilidad para vehículos eléctricos e híbridos, en línea con los compromisos de reducción de emisiones que Colombia asumió en el marco del Acuerdo de París. La capital lidera el proceso: allí se matricularon 61.002 vehículos entre enero y agosto, un crecimiento del 88,5 % frente al mismo periodo de 2025, muy por encima del promedio nacional del 42,1 %.
El comportamiento del sector automotor suele leerse como un termómetro de la confianza del consumidor y de las condiciones crediticias. La compra de un carro nuevo, al ser un bien de alto valor y frecuentemente financiado, resulta especialmente sensible a las decisiones de política monetaria del Banco de la República y a la evolución de la tasa de cambio frente al dólar, que encarece o abarata las importaciones de vehículos y autopartes.
Los gremios sostienen que la relativa estabilidad cambiaria y el ciclo de reducción de tasas de interés de los últimos periodos habrían facilitado el acceso al crédito vehicular, el mismo factor que en 2014 fue determinante para el récord de aquel entonces. Andi y Fenalco señalan que el principal motor de la disparada es la demanda represada sumada a la renovación de flota que se venía postergando.
Con todo, la comparación interanual debe leerse con cautela: el crecimiento acumulado del 42,1 % parte de una base de 2025 relativamente débil, lo que amplifica el porcentaje. Aun en términos absolutos, las 213.377 unidades matriculadas en los primeros ocho meses de 2026 superan ampliamente el ritmo de ventas de los años recientes y sitúan al mercado a distancia de alcance del máximo histórico.
De confirmarse la proyección de cerca de 330.000 vehículos al cierre de 2026, el hito tendría implicaciones más allá del sector: mayor recaudo por impuestos asociados a la matrícula y la venta de vehículos, dinamización del empleo en concesionarios y talleres, y un impulso adicional a la meta de electrificación del parque automotor que el país se ha trazado para las próximas décadas.
El comportamiento del último cuatrimestre será determinante para saber si el mercado alcanza o supera el techo de 2014. Los gremios suelen publicar sus balances definitivos en los primeros días de enero, cuando se conocerá si 2026 termina consolidándose como el año de mayores ventas de carros nuevos en la historia reciente de Colombia.
