El reto de eliminación reunió con delantal negro a un grupo amplio de participantes, entre ellos Iván Marín, Mariana Mozo, Luciano D’Alessandro, Emiro Navarro, Martica, Pautips, Sebastián Villalobos y Marcela Carvajal. El formato combina figuras del entretenimiento, el teatro y las redes sociales con un jurado técnico que evalúa la ejecución y la creatividad de cada plato, y cuya decisión resulta inapelable dentro de la dinámica del concurso.
Uno de los momentos más comentados del capítulo fue la despedida de Vergara, en la que Rausch expresó frente a cámaras que sentía «tusa» por su salida, mientras De Zubiría y Belén destacaron su evolución en la competencia. Según relató la propia actriz, el intercambio real en el set incluyó un comentario jocoso que la edición decidió no emitir.
«Cuando Jorge me dice en el set real: ‘Hombre, ya tengo tusa’, yo le respondí: ‘Creo que sos el primer hombre entusado por mí, yo siempre soy la que sufre el despecho’. Pero eso lo cortaron», señaló la actriz entre risas. Vergara agregó que, pese a la severidad del jurado con otros concursantes, en su caso el trato fue distinto: «En medio de todo, siempre fueron muy benévolos y amorosos conmigo. Me sentí muy cuidada por ellos y por la producción».
La creadora de contenido fue autocrítica respecto a su nivel culinario y a las razones que la llevaron a aceptar la invitación del canal. Según explicó, su participación no obedecía a la aspiración de ganar, sino a una estrategia de visibilidad pública. «Yo no fui allá a ser la mejor cocinera ni a ganarme el premio mayor. Cuando RCN me invita, yo decía: ‘¿por qué a mí si no soy famosa?’. Entendí que el programa busca mostrar a talentos del teatro o regionales; la obra de caridad este año fue con Luisa Vergara para sacarme del desconocimiento absoluto», afirmó.
Sobre el pin de inmunidad que obtuvo en el debut de la temporada, Vergara relativizó su alcance como muestra de destreza en la cocina. «Ganarme ese primer pin me relajó porque dije: ‘misión cumplida’. Pero la gente en la cocina pensaba que yo sabía cocinar y no, eso fue un chiripazo. Mi plato quedó hermoso y delicioso, pero ya en la tercera semana yo me quería venir para mi casa del agotamiento», reconoció, en una descripción de la exigencia física y emocional que implica la grabación durante varias semanas consecutivas.
La actriz también se refirió a la visita de Bergonzi al set, un episodio que generó opiniones divididas en redes sociales por la brusquedad percibida en la dinámica del reto y por incidentes menores en las estaciones de trabajo. «Para mi percepción fue brusca, entró muy fuerte. Qué necesidad de entrar así pudiendo robar foco desde la dulzura, pero cada quien tiene caracteres distintos», opinó Vergara, en una valoración que constituye apenas una de las lecturas posibles sobre lo ocurrido esa jornada. Hasta el momento, ni Bergonzi ni la producción del programa se han pronunciado públicamente al respecto.
Frente a versiones sobre supuestas fricciones internas entre los participantes, Vergara desmintió la existencia de divisiones en el elenco de esta temporada. Destacó la cercanía desarrollada con Robert Farrath y Luciano D’Alessandro, con quienes compartía traslados y jornadas de estudio los fines de semana, y calificó al influenciador Emiro Navarro como su «bálsamo de humor» durante el encierro que exige el formato.
Consultada por otros hechos de la temporada, como el embarazo de la participante Lina Tejeiro, Vergara aclaró que el resto del elenco no supo del asunto mientras se grababan los episodios. «Nos enteramos tiempo después, cuando ella lo contó públicamente por fuera», explicó, en referencia a que la noticia se conoció por canales ajenos a la producción.
Tras confirmarse su salida, Vergara señaló que mantiene un plan personal acordado con la conductora del programa, Claudia Bahamón, consistente en un viaje de buceo para avistar ballenas. Esa actividad se asocia en Colombia con la temporada de avistamiento en el Pacífico, entre julio y octubre, en departamentos como Chocó, Valle del Cauca y Nariño, donde las ballenas jorobadas llegan a reproducirse.
Los formatos de competencia con figuras públicas se han consolidado en la parrilla de la televisión colombiana en la última década, alternando la competencia gastronómica con la exposición mediática de sus concursantes. ‘MasterChef Celebrity’ es uno de los referentes de ese modelo, cuyo antecedente más directo en el país fue ‘Protagonistas de Nuestra Tele’, pionero de los realities de convivencia y eliminación en la señal privada a comienzos de los años 2000.
La versión que emite RCN Televisión continúa su fase de eliminaciones, con la expectativa puesta en los concursantes que se perfilan como candidatos a disputar la final en las próximas semanas. Vergara, por su parte, adelantó que retomará sus proyectos artísticos tras su paso por la televisión nacional.
