El diálogo se produjo en plena transición de mando, con la nueva administración instalada en la Casa de Nariño y Petro fuera del cargo tras concluir su periodo constitucional de cuatro años. La Constitución Política de 1991 fija ese límite para todos los mandatos presidenciales, y desde el Acto Legislativo 02 de 2015 quedó prohibida la reelección presidencial inmediata, de modo que ningún jefe de Estado puede aspirar a un periodo consecutivo.
Bolívar, quien fue senador por el Pacto Histórico y dirigió el Departamento para la Prosperidad Social (DPS) durante el gobierno de Petro, describió a su antiguo jefe político como una persona con escaso interés en los bienes materiales. Según sostuvo, esa característica explicaría que el exmandatario no cuente hoy con negocios ni propiedades de gran valor. «Por lo que lo conozco tanto, no le gusta ni siquiera la plata», afirmó el exsenador en la entrevista.
El exdirector del DPS trazó un contraste con la situación de Armando Benedetti, quien fue ministro del Interior durante la administración Petro. «Petro va por la anticapitalista y no le importa, pero a un hombre como Armando Benedetti sí le tiene que importar. Es distinta la situación», señaló Bolívar, marcando una diferencia entre ambos dirigentes del entorno petrista. Benedetti no se ha pronunciado públicamente sobre esas declaraciones.
Uno de los pasajes más comentados de la conversación fue la afirmación de que Petro nunca ha conducido un carro. «Él ni siquiera sabe manejar un carro, es una chiva, nunca ha conducido. Es desprendido totalmente de todo», dijo Bolívar, empleando la expresión coloquial «chiva» para referirse a una revelación poco conocida. El exsenador atribuyó ese rasgo a lo que describió como un desprendimiento total de las cuestiones materiales.
Según el relato de Bolívar, Petro se está hospedando en su apartamento de Bogotá, tras haberle pedido posada un día antes de dejar la Presidencia. El exsenador enmarcó esa circunstancia en la misma descripción de un exmandatario ajeno a la acumulación patrimonial durante su trayectoria pública.
Petro tuvo una carrera política que incluyó su paso por el Concejo de Bogotá, el Senado de la República y la Alcaldía de Bogotá entre 2012 y 2015, antes de llegar a la Presidencia en 2022 tras ganar la segunda vuelta electoral. Su gobierno, el primero de la izquierda en alcanzar la jefatura de Estado en el país, concluyó en agosto de 2026 con la posesión de Abelardo de la Espriella.
Consultado sobre el futuro político del exmandatario, Bolívar abordó la posibilidad de que Petro se postule nuevamente a la Alcaldía de Bogotá, cargo que ya ejerció hace más de una década. «No hay una certeza sobre eso. Incluso se le ha propuesto. Varias personas le han propuesto si compite por la Alcaldía de Bogotá, pero él no ha respondido», expresó. Bolívar añadió que cree que, por ahora, la opción no le llama la atención al expresidente. Petro no se ha pronunciado sobre el asunto.
El sistema electoral colombiano establece que las elecciones para alcaldías y gobernaciones se celebran cada cuatro años, junto con las de concejos, asambleas departamentales y ediles de juntas administradoras locales, conforme al calendario que fija la Registraduría Nacional del Estado Civil. La próxima cita territorial está prevista para octubre de 2027, de modo que cualquier decisión sobre una candidatura de Petro a la Alcaldía de Bogotá tendría que definirse en los meses previos, dentro de los plazos legales de inscripción.
La aspiración de exmandatarios a la política territorial no es inédita en Colombia. Antanas Mockus, tras dejar la Alcaldía de Bogotá, buscó posteriormente la Presidencia sin éxito, mientras que otras figuras que han pasado por altos cargos han optado por mantenerse en la vida pública a través de fundaciones, columnas de opinión o cargos en organismos internacionales, sin regresar necesariamente a la contienda electoral directa.
El Pacto Histórico, la coalición de izquierda que llevó a Petro al poder en 2022, afronta ahora la definición de su estrategia sin el liderazgo directo de la Presidencia. Bogotá, con cerca de 8 millones de habitantes según las proyecciones de población del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) para 2025, es uno de los cargos de elección popular más disputados del país y el segundo en importancia política después de la jefatura de Estado.
Bolívar mantiene un perfil activo dentro de la coalición de izquierda, aunque no ocupa actualmente ningún cargo público tras la finalización del gobierno Petro. Su cercanía histórica con el exmandatario, forjada durante años de trabajo conjunto, le otorga un lugar particular para hablar sobre la vida cotidiana del expresidente en esta etapa posterior a la Casa de Nariño.
De cara a los próximos meses, el interrogante sobre el futuro político de Petro seguirá abierto. Ni el propio expresidente ni el Pacto Histórico han fijado plazos públicos para una decisión sobre la Alcaldía de Bogotá, por lo que cualquier eventual anuncio de candidatura tendría que producirse dentro de los términos de inscripción que administra la Registraduría antes de las elecciones territoriales de 2027.

