El protocolo de simulacros en el recinto legislativo contempla que, al sonar la alerta sísmica, los trabajos parlamentarios se interrumpan de inmediato y que diputados, personal y visitantes desalojen las instalaciones siguiendo las rutas de evacuación señaladas. Ese procedimiento, ensayado en años anteriores sin mayores incidentes, se vio alterado esta vez por la demora de seis minutos entre la señal esperada y la activación real de la alerta.
Personal de la Cámara ofreció explicaciones distintas sobre el origen de la falla, sin que exista una versión única sobre qué provocó el retraso. Esa disparidad de relatos es lo que ha alimentado las dudas entre legisladores y observadores del recinto, más allá de la falla mecánica o eléctrica que pudiera haberla causado.
El punto que más suspicacias generó no es el retraso en sí, sino lo que ocurrió en la tribuna durante esos seis minutos previos a la activación efectiva del simulacro. La coincidencia entre la falla y el uso de ese espacio fue leída por algunos actores parlamentarios como una posible maniobra con fines políticos, aunque no existe una versión oficial que confirme esa hipótesis ni que la descarte.
San Lázaro ha sido escenario en otras legislaturas de episodios en los que fallas técnicas en sistemas de alerta o sonido coincidieron con momentos de tensión política en el pleno, lo que ha llevado a que cualquier irregularidad operativa en el recinto sea escrutada con particular atención por bancadas y prensa acreditada.
Sistema de Alerta Sísmica Mexicano
El ejercicio de ayer se enmarca en los simulacros nacionales por sismo que se realizan de forma periódica en inmuebles públicos y privados del país, conforme al Sistema de Alerta Sísmica Mexicano y a los protocolos de protección civil vigentes desde hace más de tres décadas. Para la Cámara de Diputados, este tipo de simulacros institucionales busca garantizar la evacuación ordenada de un recinto que recibe diariamente a cientos de personas entre legisladores, personal administrativo, prensa y visitantes.
La falla se produce en un periodo en el que la atención sobre San Lázaro ya estaba puesta en otros frentes legislativos, como la reforma que avanza en comisión para prohibir la doble nacionalidad a candidaturas presidenciales o el paquete anticorrupción con el que Morena plantea eliminar el fuero legislativo, lo que ha hecho que cualquier incidente operativo en el recinto se lea también bajo esa lupa política.
No se ha dado a conocer un dictamen técnico único sobre las causas del retraso ni una versión conjunta de los funcionarios responsables del sistema de alerta, lo que mantiene abierta la discusión sobre si la falla del primer simulacro institucional de 2026 fue estrictamente mecánica o si obedeció a otros factores dentro de la dinámica interna de la Cámara.
